Nuevamente un entorno de mercados volátiles nos obliga a recordar que muchos de los grandes males financieros que nos han lastimado por meses siguen dormitando inactivos, pero latentes, en el sistema financiero. Rápidamente, te imaginarás que uno de los lugares más golpeados económicamente es Europa. La realidad es que después de tanto encuentro, legislación, dinero y esfuerzo, Grecia parece estar tirando la toalla.

La población no puede con más medidas de austeridad porque el cinturón puede apretar hasta cierto nivel antes de cercenar el cuerpo en dos. Y los griegos están ahí. El sistema financiero griego recibe la espalda de sus patrocinadores en el banco central y la desconfianza de los cuentahabientes, que retiran con urgencia la mayor cantidad de dinero que pueden, reduciendo la liquidez y obligando a medidas duras desde un gobierno que no es gobierno. Sea lo que sea y quién llegue, el margen de maniobra es ligero y Grecia está, definitivamente, condenada a batallar con malestar económico dentro o fuera de la zona del euro.

El mercado empieza a modelar una zona euro sin Grecia. Y si ése es un problema, es sólo el principio. España, Italia, Portugal y hasta Francia se están desalineando y Alemania, que es la que los ha manteniendo juntos, está perdiendo la paciencia.

Eso lo medimos en la intención electoral del ciudadano, que le voltea la espalda al partido de la señora Merkel en cada oportunidad reciente.

Europa está transitando políticamente a otras instancias; sin duda, la ley pañal está siendo aplicada en todas sus expresiones a los políticos y ésta dice que los políticos, al igual que los pañales, deben ser cambiados periódicamente por las mismas razones. Y, ante los cambios inminentes de mandato en Europa, no queda más que estar preocupados.

El contexto de Europa en el sabor, pulso y recorrido de precio en commodities, la idea de una Europa menos consumidora hace que países que comercian con ella frenen sus hábitos de consumo. Y, para ello, vamos a tener que invitar a China a la plática y China está desacelerando. Si bien metales y energéticos están dejando de ser usados, granos y oleaginosas no. Ésa es una carrera que no ganará la oferta, no mientras la productividad mundial del campo crezca a 1-2% y la demanda por alimentos a 3-4%, el desbalance es claro y en ciclos agrícolas como los que vivimos ahora es crítico que el clima coopere con la siembra y desarrollo agrícola del hemisferio norte.

Especialmente porque el hemisferio sur tuvo un mal ciclo, los mercados agrícolas no tienen mucho inventario como para aguantar un ciclo productivo malo en el hemisferio norte, el agricultor responde a los precios altos sembrando mucho (es, de momento, buen negocio hacerlo) y estamos en medio de la indefinición total pues, si en EU el clima ayuda, tendremos una cantidad impresionante de maíz, lo suficiente como para derribar los precios de manera importante.

Sin embargo, si el cultivo sufre, así iremos con los precios. La idea de platicarte esto es que, en los precios agrícolas de hoy, interviene una variable técnica y especulativa tremenda, con dinero que va y viene al son del miedo o la confianza económica, y del otro lado, tenemos sin duda todo el balance o desbalance de fundamentales en oferta, demanda, clima y geopolítica que deben hacerte pensar seriamente si quieres ser víctima de precios o administrador de tus márgenes. No te confundas: no es lo mismo.

Y si en esto de administrar riesgos no estás en buenas manos, escríbeme, con gusto ampliamos tus dudas, hasta pronto.

aochoa@rjobrien.com