La volatilidad sacudió los mercados de granos el lunes, debido a que la incertidumbre sobre los pronósticos meteorológicos en Estados Unidos apuntaló el maíz, y las crecientes tensiones entre EU y China por su disputa comercial arrastraron la soya durante gran parte de la sesión.

El Ministerio de Comercio de China informó que las compañías del país dejaron de comprar productos agrícolas de EU, y que Pekín no descarta imponer aranceles a las importaciones agropecuarias posteriores al 3 de agosto.

La medida de China representa la más reciente escalada en la disputa comercial con EU, y se conoce luego de que Pekín permitió que el yuan se debilitara a más de siete unidades por dólar el lunes, por primera vez en más de una década.

El presidente de EU, Donald Trump, dijo la semana pasada que impondría un arancel adicional de 10% a importaciones chinas con un valor de 300,000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre, por avances insuficientes en las negociaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.

Operadores dijeron que la noticia de que China detuvo sus compras —junto a la depreciación del real brasileño, que potencialmente volvería a los suministros de Sudamérica más atractivos para los importadores de soya— arrastró los futuros de la oleaginosa durante gran parte del día.

El contrato más activo de la soya en la Bolsa de Chicago tocó su menor precio desde el 12 de junio a media sesión, luego de que la semana pasada cayó más de 3 por ciento. El contrato cerró el lunes con avance de 0.25 centavos, a 8.6875 dólares por bushel.

Los pronósticos de un tiempo más frío y condiciones más húmedas en el medio oeste de EU generaron nuevas preocupaciones sobre cuánto podría perderse de la actual cosecha, así como sobre cuánto podrían reducirse los rendimientos de la soya y el maíz por el estrés causado por el exceso de humedad.

El contrato más activo del maíz subió 5.25 centavos, a 4.1475 dólares por bushel. El trigo ganó 3.75 centavos, a 4.9450 dólares por bushel.