Los futuros de soya subieron el viernes porque los inversionistas extendieron su postura compradora, cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) sorpresivamente recortó su estimación de la producción doméstica.

Una moderada ronda de compras técnicas respaldó el alza de los futuros de maíz, mientras que el trigo también subió en Chicago por preocupaciones en torno a una menor superficie sembrada con el cereal en Estados Unidos.

Señales de una persistente demanda fuerte de soya estadounidense para exportación también ayudaron a que los precios subieran, luego de haberse negociado en baja durante la madrugada.

El contrato de soya para marzo subió 6 centavos, o 0.38%, a 10.4625 dólares por bushel. En la semana, los futuros de soya avanzaron 5 por ciento.

Los futuros de maíz para marzo encontraron sostén en su promedio de movimiento de 30 días, un nivel por debajo del cual no han cerrado desde el 30 de diciembre.

Cerraron con un alza mínima de 0.25 centavos, a 3.5850 dólares por bushel, limitada por la abundancia global de suministros.

En la semana, el maíz avanzó 0.1 por ciento. Esto marcó la tercera semana consecutiva de ganancias para el grano, su mejor racha alcista desde octubre.

En el mercado de trigo, el contrato en Minneapolis subió 1.5%, alcanzando máximos desde julio del 2015, mientras que en Kansas ganó 1.2% y marcaron su nivel más alto desde el 19 de agosto.