General Electric (GE) anunció que en el primer trimestre del año tuvo una utilidad neta de 653 millones de dólares, casi el triple de lo registrado en el mismo periodo del 2016 (228 millones).

No obstante, las ventas de la compañía estadounidense alcanzaron 27,660 millones de dólares, lo que supone un retroceso de 1% con respecto al periodo enero-marzo del pasado año.

Cabe destacar que GE emprendió en el 2015 un proceso de transformación para, entre otras medidas, desprenderse de su brazo financiero por los malos resultados que venía acumulando.

La empresa espera que esta desvinculación se complete a lo largo del año que viene.

La firma también anunció su intención de reducir su presencia en el segmento de electrodomésticos.

Además, informó en marzo de su intención de recortar en 1,000 millones de dólares los gastos de su sector industrial tanto en este ejercicio como en el siguiente.

El negocio energético de GE mejoró 17% sus ingresos y el área de energías renovables facturó 22% más, mientras que el crecimiento de las divisiones de aviación, transporte y salud fue de 9, 6 y 3%, respectivamente.

La unidad de hidrocarburos vio caer sus ingresos 9% y el negocio de transportes, 35 por ciento.

Además, la compañía dio a conocer que en el primer trimestre completó la venta de 7,000 millones de dólares en activos, por lo que las desinversiones acumuladas al 31 de marzo del 2017 ascienden a 198,000 millones de dólares desde que GE anunció que se desprendería de su división financiera, GE Capital.

Este viernes, las acciones de GE cayeron 2.33% en Wall Street, hasta 29.56 dólares.