De Rusia procede 10% de la producción mundial de petróleo y 15% del gas natural. Del gas que importa la Unión Europea, 30% procede de Rusia y de esa parte, la mitad pasa por Ucrania, por lo que un hipotético corte parcial o el cierre del suministro provocaría tensión en el mercado de la energía.

Las empresas que podrían verse beneficiadas por este movimiento serían las compañías de gas y petroleras. Rodrigo García, analista de XTB, matiza que sólo las que se dedican a fabricar y vender energía podrán aprovecharse de sus altos precios. En el caso de que estas compañías sólo sean distribuidoras, tampoco se verán demasiado beneficiadas, ya que, aunque podrán vender su mercancía más cara, también la tendrán que comprar a mayor precio .

Las gasísticas sin intereses en los dos países directamente implicados en esta crisis y que presenten vías de suministro alternativo a Ucrania estarían en la reducida lista de empresas que podrían verse beneficiadas de un aumento de la tensión, compañías como Enagás o Gas Natural. Junto a ellas, las empresas productoras de petróleo como Repsol.

Gemma Hurtado, gestora de Renta Variable de Mirabaud, explica que en un escenario de tensión entre Rusia y Ucrania, evitaríamos compañías con exposición directa o indirecta a estos dos países, así como empresas con una base de costos fijos muy ligada al sector energético, como las industriales. Con estas consignas, nos sentiríamos confortables con compañías como Dia o Almirall .

Rusia no sólo es la tercera exportadora mundial de petróleo y una importante productora de gas natural. También produce paladio, níquel y aluminio. Por su parte, Ucrania es de las mayores productoras de trigo y maíz. Por consiguiente, las empresas que importan estas materias primas de estos dos países también se verían claramente perjudicadas por un aumento de la tensión y deberían evitarse. Otro sector muy vulnerable ante una posible subida de los precios del petróleo es el de las compañías aéreas.

Otras empresas beneficiadas por este escenario serían las compañías mineras de oro o plata, por el valor refugio que suelen tener estas materias primas.