Los grandes prestamistas de Estados Unidos reportarían otra ronda de resultados trimestrales poco interesantes esta semana, lo que según analistas podría amortiguar el repunte registrado por el sector bancario tras la victoria electoral de Donald Trump en noviembre y ante las expectativas de que el presidente relajará la regulación financiera e impulsará la economía.

Especial preocupación genera la reciente desaceleración del crecimiento de los préstamos, impulsada, en parte, por una subida de las tasas de interés que alejó a los consumidores y a las empresas del refinanciamiento de créditos.

En febrero, los préstamos en circulación en toda la industria bancaria de Estados Unidos disminuyeron por primera vez en más de tres años, según datos de la Reserva Federal. Los créditos cayeron levemente en el primer trimestre.

Analistas e inversionistas dijeron que la desaceleración de los préstamos fue una sorpresa y parece estar relacionada no sólo con las caídas de la refinanciación hipotecaria y del endeudamiento corporativo, sino también por la incertidumbre, por la política y el crecimiento económico en Estados Unidos.

La métrica del préstamo no encaja con el tono optimista que hemos visto de los bancos , dijo Patrick Kaser, gestor de Carteras de Brandywine Global en Filadelfia, una firma que invierte en acciones bancarias.

La Reserva Federal subió su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos en marzo, lo que marcó su segunda alza en tres meses. Pero la reciente alza de los fondos federales ha estado acompañada por una caída en las tasas a largo plazo, estrechando la diferencia entre ambos tipos. Cuando ambas tasas se nivelan de esa manera, las ganancias bancarias se ven afectadas.

La temporada de resultados bancarios comienza el jueves, cuando tres de los mayores prestamistas del país JPMorgan Chase & Co, Citigroup Inc y Wells Fargo & Co informarán sus resultados del primer trimestre. Bank of America Corp, Goldman Sachs Group Inc y Morgan Stanley reportarán sus ganancias la semana siguiente.