Deutsche Bank reportó una caída interanual de un 14% en sus ganancias netas del segundo trimestre, en momentos en que el banco más grande de Alemania se reestructura bajo un nuevo liderazgo.

La semana pasada, Deutsche señaló que su ganancia neta sería más del doble que los pronósticos de los analistas una noticia inusual para el banco, que está reduciendo costos para reactivar rentabilidad.

La utilidad neta en el segundo trimestre fue de 401 millones de euros (unos 468.33 millones de dólares), por debajo de los 466 millones de euros que reportó en el mismo lapso del año previo.

El banco detuvo una fuerte caída en los ingresos, que fue de 6,600 millones de euros. Eso fue estable en comparación con el mismo trimestre del 2017, cuando los ingresos bajaron un 10% interanual.

Las cifras son una señal positiva para el nuevo presidente ejecutivo, Christian Sewing, quien asumió el control en abril y se ha embarcado en planes para recortar más de 7,000 empleos en una reorganización del banco.

"Estamos realizando cambios importantes en nuestros negocios centrales según lo prometido, nos dirigimos en la dirección correcta en cuanto a los costos, y nuestra calidad de balance es sólida", dijo Sewing este miércoles.

erp