Las acciones de la minera Grupo México se desplomaban este lunes, para llegar a su mínimo intradía en más de dos años, arrastradas por los temores de los inversionistas tras el triunfo del nacionalista Ollanta Humala en la elección de Perú, donde la firma tiene importantes activos.

Los títulos de Grupo México, uno de los mayores productores de cobre del mundo, caían 7.30%, mientras que los de su subsidiaria en Perú, Southern Copper (SCC), se desplomaban 11.26% en la bolsa de Nueva York.

"Con este resultado se genera un período de gran incertidumbre", dijo Ixe Grupo Financiero en un reporte.

"Esta falta de visibilidad es muy negativa para el mercado accionario en general, y para Gmexico en particular, dado que ante la duda los inversionistas prefieren vender hasta tener un panorama más claro", añadió.

Humala, un militar retirado de izquierda, ganó las reñidas elecciones presidenciales del domingo en Perú.

Pero el tono más suave que adoptó en su discurso no fue suficiente para calmar a los mercados, que el lunes acusaron las preocupaciones de los inversionistas por el futuro de sus capitales.

Las acciones de Grupo México llegaron a su peor caída intradía en porcentaje desde el 20 de abril del 2009, cuando perdieron 8.1 por ciento.

Un portavoz de Grupo México dijo este lunes temprano que la empresa no tenía comentarios sobre la caída en el precio de las acciones ni una postura sobre el triunfo de Humala.

Analistas de Bank of America Merrill Lynch redujeron este lunes sus recomendaciones sobre las acciones de empresas mineras en Perú por preocupaciones sobre potenciales alzas de impuestos y retrasos en proyectos.

Hay incertidumbre sobre si el impuesto corporativo de 30% y las regalías de entre 1 y 3% permanecerán sin cambios, dijeron los analistas encabezados por Felipe Hirai.

Bajaron además su recomendación para las acciones de Grupo México y Southern Copper a neutral. El precio objetivo para las acciones de estas dos empresas también fue recortado 20 por ciento.

"En el largo plazo el precio de la acción de GMéxico dependerá en gran medida de la certidumbre respecto de sus operaciones en Perú. A nivel de los fundamentales de la empresa no vemos riesgos ya que se mantienen fuertes con una demanda de cobre creciendo a un ritmo menor que la oferta", añadió Ixe.