Los papeles de la automotriz estadounidense General Motors (GM) caen 12.15% en Wall Street desde que estalló la huelga de sus trabajadores en Estados Unidos a mediados de septiembre.

En ese periodo, la firma ha perdido 6,739 millones de dólares en valor de capitalización bursátil, para ubicarse en 48,743 millones de dólares.

La huelga de empleados de GM llegó a la mitad de su cuarta semana y sus acciones han comenzado a resentirla.

Analistas consultados por CNBC advirtieron que los títulos de la armadora con sede en Detroit, Michigan, seguirán cayendo en tanto se prolongue el paro de actividades que ya ha afectado la producción en otros países, como México.

El paro de labores que comenzó el 15 de septiembre obligó a GM a dejar de fabricar 165,000 automóviles.

Según los analistas de mercado como Bill Rinna de LMC Automotive, si el conflicto siguiera una semana más, la pérdida de fabricación aumentaría hasta 200,000 unidades, dado que se tardaría en activar la cadena de suministro y la cadencia de las líneas de producción.

Ya 15 de las 18 plantas de ensamblaje en Estados Unidos han sufrido el paro de los trabajadores; además de otras dos, una en México y otra en Canadá.

El problema, según los analistas consultados por Seeking Alpha, es que va a ser difícil que GM pueda recuperar la producción en las fábricas donde contaba con tres turnos y en las que ensambla los SUV y pick up de mayor demanda en EU.

Además, la huelga ha provocado, de acuerdo con la consultoría Anderson Economic Group, 75,000 despidos temporales en las compañías proveedoras de piezas para GM.

Intransigencia

Ambas partes se han vuelto a reunir esta semana para acercar posturas, aunque las distancias económicas entre dirección y el sindicato UAW, de momento, son insalvables.

El sindicato reclama aumentos salariales por hora trabajada, a lo que no accede la compañía.

Según AP, la huelga le ha costado hasta la fecha, con datos de JPMorgan, 82 millones de dólares al día que se traducen en 1,600 millones de dólares.