General Motors (GM) anunció el viernes que espera grandes ganancias en el 2018 y el 2019, resultado del ahorro que generará su actual reestructuración, que incluye la eliminación de miles de empleos y el cierre de plantas.

El fabricante estadounidense de automóviles también comenzará a comercializar vehículos de bajo costo para los países emergentes, lo que le permitirá limitar los daños causados por las tensiones comerciales.

GM prevé una utilidad por acción ajustada de entre 6.50 y 7 dólares, contra los 6.29 dólares esperados de media por los analistas, a pesar de una disminución en las ventas de automóviles en China y un estancamiento esperado en Estados Unidos, los dos principales mercados de automoción del mundo.

Respecto al 2018, la utilidad por acción “va a superar” el abanico de entre 5.80 y 6.20 dólares estimado en octubre, según indicó el grupo en documentos dirigidos a los inversionistas. Estas previsiones optimistas tuvieron una buena acogida en Wall Street, donde el título de la armadora subió 7.05% a 37.18 dólares.

El optimismo del grupo automovilístico se basa en los efectos positivos de su reestructuración en curso, la cual se debe traducir en ganancias de 2,000 a 2,500 millones de dólares, indicó la directora financiera Dhivya Suryadevara, en una conferencia telefónica.

“No se esperan otros recortes de empleo este año por ahora”, dijo la directora ejecutiva Mary Barra.