El crudo cayó este jueves, luego de que la OPEP pronosticó una menor demanda de su crudo el próximo año, tras marcar su nivel más alto en más de un mes porque las petroleras estadounidenses redujeron a casi la mitad su producción en el Golfo de México antes de la que podría ser la primera gran tormenta de la temporada en el Atlántico.

Los futuros del crudo Brent perdieron 49 centavos o 0.73%, a 66.52 dólares el barril, tras tocar su máximo desde el 30 de mayo, a 67.65 dólares, y después del avance del 4.4% de la víspera.

Los futuros del West Texas Intermediate en Estados Unidos perdieron 23 centavos o 0.38%, a 60,20 dólares el barril, tras tocar su cota más elevada desde el 23 de mayo en 60,94 dólares.

Petroleras cerraron más de 1 millón de barriles por día de producción de petróleo, el 53% del total del Golfo de México, mientras la tormenta tropical Barry se intensificaba el jueves.

La tormenta, que podría convertirse en huracán esta semana, estaba en un curso hacia la parte central del norte del Golfo de México.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) entregó sus primeros pronósticos para 2020 en un informe mensual, diciendo que el mundo necesitaría 29.27 millones de barriles por día de crudo de sus 14 miembros el próximo año, una caída de 1.34 millones de barriles por día frente a este año.

El pronóstico apunta a que el mercado volverá a tener un superávit, pese a un pacto liderado por la OPEP para restringir los suministros y fue visto como un lastre para los precios.

Los inversores también prestaron atención a la tensión en Oriente Medio. Un día después de que Irán advirtió a Reino Unido de que habría "consecuencias" por la captura de un petrolero iraní, tres barcos de Teherán intentaron bloquear el paso de un buque británico operado por BP a través del Estrecho de Ormuz, según Londres. Se retiraron tras recibir advertencias de un barco de guerra.