Los futuros de soya de Chicago subieron por segunda sesión consecutiva a un máximo de tres semanas, ya que compras chinas apuntalaron los precios y los operadores cuadraron posiciones antes del informe de oferta y demanda agrícola que se publicará mañana.

El maíz también subió luego de que se supo que China podría aumentar las compras agrícolas para cumplir con los compromisos establecidos en enero en la Fase 1 de un acuerdo comercial con Estados Unidos.

El trigo apenas se movió, ya que la preocupación por los efectos de la crisis del coronavirus en la demanda mundial compensó la tensión por las condiciones atmosféricas adversas en Estados Unidos.

El contrato de soya más activo en la Bolsa de Comercio de Chicago subió 6.25 centavos a 8.505 dólares por bushel, después de llegar a 8.565 dólares, su precio más alto desde el 23 de abril.