Los precios del petróleo bajaron el martes casi 4% a un piso en dos semanas, en momentos en que Estados Unidos y Europa enfrentan un incremento acelerado de infecciones de coronavirus.

El contrato a noviembre del crudo Brent, que expira hoy, perdió 1.4 dólares, o 3.3%, a 41.03 dólares el barril. Los futuros del crudo WTI de Estados Unidos, en tanto, bajaron 1.31 dólares, o 3.23%, a 39.29 dólares por barril.

La mezcla mexicana de exportación perdió 2.73% o 1.04 dólares a 37.11 dólares por barril.

Más de 1 millón de personas habían muerto en el mundo por la pandemia del coronavirus hasta ayer 29 de septiembre, según un recuento de Reuters basado en datos oficiales, un escalofriante hito de la enfermedad que ha devastado la economía global y la demanda de combustible.

“La evolución de la situación del Covid-19 representa un enorme riesgo a la baja para los precios”, dijo Craig Erlam, analista senior de OANDA.

Los jefes de las principales corredurías del mundo han estimado una floja recuperación de la demanda de petróleo y precios casi sin cambios por efecto de la pandemia para los próximos meses y quizás años.

En tanto, en Libia el campo petrolero de Sarir reanudó la producción, dijo el martes el jefe de la compañía que lo opera, luego de que las fuerzas que dominan el este del país levantaran un bloqueo de ocho meses a las instalaciones.

Tibia recuperación

Los jefes de los mayores intermediarios de materias primas del mundo predijeron una tibia recuperación de la demanda por petróleo y precios estables en los próximos meses o años debido al  coronavirus, y dijeron que el pico de la demanda ocurriría la próxima década.

Los presidentes ejecutivos de Vitol, Gunvor y Mercuria también dijeron a la Cumbre Global de Productos Básicos de Financial Times que invertirán más en energías renovables.

Russell Hardy, quien dirige la mayor casa comercial del mundo, Vitol, dijo que tenía “modestas expectativas” para los precios del petróleo, ya que esperaba que el consumo se mantenga prácticamente estable hasta el próximo verano.

“El mercado es todavía frágil y todos sabemos que la demanda no va a ayudar mucho, probablemente hasta el próximo verano, porque la vida de las personas no cambiará sustancialmente en el invierno. No van a empezar a viajar extensamente de nuevo porque la pandemia todavía está activa”, dijo Hardy.

El jefe y cofundador de Mercuria, Marco Dunand, fue aún más pesimista y dijo que no veía que el consumo de petróleo volviera a los niveles prepandémicos hasta dentro de unos años.