La apreciación que ha registrado el euro contra el dólar en los últimos meses lo acerca a niveles peligrosos para la competitividad de las exportaciones europeas, destacan expertos.

En su última sesión, la moneda única retrocedió a 1.3514 desde sus máximos registrados en la jornada previa, debido a la incertidumbre política que se vive en España e Italia y por una toma de ganancias.

Pero la caída de la divisa podría ser temporal, dijeron analistas, y podría reanudar su recuperación si el Banco Central Europeo (BCE) no expresa preocupaciones por las recientes ganancias de la divisa en su próxima conferencia de prensa, donde anunciará su decisión sobre las tasas de interés.

El 1 de febrero de este año, la divisa llegó a subir hasta 1.3711 dólares, su mayor nivel desde mediados de noviembre del 2011; en tanto que frente al yen alcanzó un máximo de abril del 2010 de 126.96 yenes.

Desde su nivel más bajo registrado en el 2012, de 1.2059 dólares por unidad, en julio, la moneda se ha apreciado 12.07% y contra el yen, la divisa ha ganado 32.32 por ciento.

La apreciación del euro se debe, en gran parte, a las políticas expansivas de algunos bancos centrales para estimular el crecimiento, así como por menores tensiones financieras en Europa, que han disminuido la demanda por activos de refugio, como es el caso del dólar.

La debilidad económica de la zona euro se está viendo agravada por la fortaleza del euro, que puede llegar a cotizar a 1.45 dólares en los próximos meses, estiman algunos expertos.

Aunque Alemania está en favor de un euro fuerte, lo cierto es que los analistas ven dañino para la posición competitiva de economías menos fuertes como la española un euro más allá de los 1.38 dólares.

En estos momentos, cualquier caída del euro sería beneficiosa para Europa , asegura Victoria Torre, de Self Bank. Si se encarece mucho se arriesga la competitividad , comenta Santiago Carbó, catedrático de análisis económico de la Universidad de Granada. No obstante, es un efecto colateral de que la situación se está estabilizando , mencionó.

GUERRA DE DIVISAS

La conocida como guerra de divisas o devaluación monetaria que están llevando a cabo algunos países para debilitar su moneda y estimular así el crecimiento ha provocado una apreciación pasiva de la moneda única.

Las políticas expansivas adoptadas por el Banco de Japón y la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos han terminado por devaluar al yen y al dólar.

Las inyecciones de dinero y la política monetaria de tipos cercanos a cero por parte de la Fed han favorecido los flujos de dinero hacia el euro , explica Nicolás López, de MG Valores.

Por su parte, el banco central de Japón lleva tiempo tratando de contener la fortaleza del yen a través de un programa de compra de activos.

En Estados Unidos tienen pendiente resolver el precipicio fiscal y es un factor que pesa sobre su divisa, mientras que los serios esfuerzos de Japón para frenar la apreciación del yen empiezan a surtir efecto , sostiene Victoria Torre.

Sin embargo, desde DWS Investments creen que el euro seguirá bajo presión por la austeridad y la divergencia fiscal y política en Europa, lo que acentuará su debilidad estructural en el segundo trimestre . Igualmente, para Félix López, de Atlas Capital, las dificultades macroeconómicas persisten y en la medida en que vuelvan las tensiones, el euro debería irse por debajo de los 1.30 dólares .

(Con información de Cinco Días)