Ford presentó este miércoles un informe trimestral de ganancias con resultados más bajos y recortó expectativas de su pronóstico anual, citando un incremento en los incentivos para el consumo en América del Norte y una baja de las ventas en China.

Las ganancias del tercer trimestre de 2019 se ubicaron en 425 millones de dólares, 57.1% menos que en el mismo período del año pasado.

Los ingresos cayeron 1.8% a 37,000 millones de dólares.

El fabricante de autos estadounidense logró mayores ganancias operativas en América del Norte a pesar de volúmenes ligeramente menores, pero sufrió pérdidas en todas las demás regiones, lo que incluye a China, donde el mercado automotor se ha enlentecido considerablemente.

 

Ford se encuentra en medio de un proceso de "rediseño" que involucra descartar modelos sedán de baja venta en Estados Unidos, eliminar miles de puestos de trabajo en Europa y una transición hacia un modelo de negocios "ligero de activos" que implica el cierre de una planta de producción en Brasil.

La calificadora Moody's degradó el mes pasado el estatus crediticio de la compañía a "basura", aludiendo a las débiles perspectivas financieras derivadas de la ambiciosa reestructura en la que se está embarcando.

Pero Jim Hackett, director ejecutivo de Ford, dijo que las medidas estaban ayudando a la empresa. "Nos estamos volviendo más fuertes hoy, y tenemos más trabajo que hacer", dijo.

Las acciones de Ford cayeron 2.6% hasta 8.97 dólares en transacciones posteriores al cierre.

kg