Las perspectivas de corto plazo de analistas sobre los precios del petróleo indican que éstos podrían mantenerse deprimidos, afectando así las finanzas públicas en México, un país que depende en gran medida del hidrocarburo para financiar el gasto gubernamental.

En lo que va de esta semana, el precio de la mezcla mexicana de exportación ha caído 12%; el miércoles cerró en 24.11 dólares por barril, retrocediendo 2.4% respecto del cierre de un día antes.

Ante un contexto de precios internacionales de petróleo bajos, Jordi Juvera, analista económico en Signum Research, explicó que tener menos ingresos del segmento petrolero es un impacto negativo para la economía mexicana, ya que se tiene menos presupuesto para gastar; además, en un entorno donde los precios se desploman y cuyas coberturas del precio del commodity aseguran cada vez menos, restan efectividad al momento de tratar impulsar el crecimiento del país.

Juvera estimó que, de empeorar las condiciones en el mercado petrolero, el gobierno federal estaría buscando otras medidas para compensar parte del faltante de estos ingresos a través de nuevos impuestos, lo que implicaría una afectación más al reducir el consumo interno.

Respecto del impulso económico que traería la reforma energética, en específico la apertura de privados en la producción del hidrocarburo, el analista comentó que en los niveles en los que se encuentra el crudo se desincentiva la inversión en el sector, retrasando los efectos de la reforma energética, impidiendo que incrementen las tasas de crecimiento de México.

En tanto, los efectos negativos de menores ingresos por venta del hidrocarburo podrían tener consecuencias, de mantenerse la tendencia bajista hasta el 2017, comentó Daniela Ruiz, analista económico en Grupo Financiero Monex; esto, debido a que en el 2016 se cuenta con coberturas de precios.

A medida de que sigan bajando los precios, eso podría meter mucha incertidumbre a variables como el tipo cambio y en las notas crediticias del país. Digamos que, en el corto plazo, el riesgo más grande estaría en el tipo de cambio , comentó la analista.

Ruiz explicó que la desaceleración económica en China le pega al petróleo por el lado de la demanda, mientras que nuevos competidores y técnicas de extracción del hidrocarburo están aumentando la oferta, lo que tira aun más el precio del petróleo; en este sentido, de empeorar el escenario económico chino y no reducirse la oferta, podría generar un escenario de aversión al riesgo que podría afectar a todas las economías emergentes, pero principalmente a países que tengan una dependencia del crudo, como el caso de México, derivando en una salida de capitales.

Por otra parte, el panorama este año parece sombrío para el crudo, el cual parece no encontrar un piso que le permita mantenerse estable; desde mediados del 2014, las cotizaciones del crudo han retrocedido 65%, que tan sólo el año pasado logró caer 35 por ciento.

El jueves, el barril de crudo cayó a sus niveles más bajos en 12 años luego de que el desplome de las bolsas chinas avivó la perspectiva de un menor crecimiento del segundo mayor consumidor mundial, China.

El barril de light sweet crude (WTI) para entrega en febrero cedió 70 centavos a 33.27 dólares, sobrepasando el piso alcanzado en la recesión del 2008, y quedó en su valor más bajo desde el 2004.

En Londres, el barril de Brent también bajó, esta vez 48 centavos, a 33.75 dólares. Más temprano en la sesión, llegó a caer a 32.16 dólares, su menor precio desde abril del 2004.

La escalada de tensión en Oriente Medio con la ruptura de negociaciones entre Irán y Arabia Saudita, dos grandes productores de crudo y miembros del cártel de la OPEP, se interpretó como la imposibilidad de que coordinen un recorte de producción.

Irán acusó este jueves a la aviación saudí de haber bombardeado su embajada en Yemen y prohibió la entrada en su territorio de los productos saudíes, afirmación desmentida por Riad pero que muestra un nuevo episodio en la escalada entre ambos países.(Con información de AFP)

Oro se beneficia de la incertidumbre

El oro superó el jueves los 1,100 dólares la onza por primera vez en nueve semanas debido a un nuevo descenso del dólar y a que los inversores buscaron activos de refugio por ante la persistente preocupación por la economía china que derrumbó a las acciones a nivel global, cuarto día consecutivo.

El oro al contado subió a un máximo de nueve semanas de 1,108.7 dólares la onza, ganando al cierre 1.3 por ciento. Los futuros del oro de EU ganaron 1.5%, a 1,107.80 dólares, también un pico de nueve semanas.

De acuerdo con Banco Base, el índice de Shanghai cerró con una caída de 7.04% a menos de 30 minutos de su apertura, lo que contagió a los mercados internacionales, incrementando la aversión al riesgo y aumentando la demanda por oro como refugio.

Se prevé que el oro continúe ganando ante un entorno adverso; el debilitamiento de la economía china, así como las tensiones geopolíticas en el Oriente Medio extenderán la aversión al riesgo entre los participantes del mercado, lo cual es buena noticia para el precio del oro.

Por su parte, la plata ganó 2.08%, para situarse en 14.30 dólares por onza, mientras que el cobre retrocedió 2.07%, al ofertarse en 4,524 dólares por tonelada métrica.

Las continuas caídas en el mercado de capitales de China, junto con la depreciación controlada del yuan, incrementaron el nerviosismo ante una probable caída en la demanda de cobre durante el año.

La disminución de la perspectiva de crecimiento de China de 6.7 a 6.3% para el 2016, por parte del Banco Mundial, advierte que es muy probable que la debilidad en este país asiático extienda la caída en los precios de los commodities para uso industrial.

El metal cerró el año pasado con un detrimento de 10%, mientras que desde septiembre del 2011 mantiene una tendencia bajista que ha desplomado su precio más de 44 por ciento. (Con información de Reuters y Notimex)

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