El presidente de la Asociación Mexicana de Afores, Bernardo González, consideró que el nivel actual del peso tiene que ver con la certidumbre que generó la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Además, apoya el hecho de que el país tiene instituciones financieras y fundamentos macroeconómicos “bastante sólidos”.

“El compromiso de la administración con la disciplina fiscal ha sido relevante para darle certeza a los inversionistas extranjeros y eso ha hecho que el peso siga como una de las divisas más cotizadas de los países emergentes”, aseveró.

El tipo de cambio cerró en 18.6385 unidades por dólar. Para el analista en Masari Casa de Bolsa, Carlos Hernández, este nivel se explica porque la coyuntura internacional de riesgos ha venido a la baja, con lo que ha habido una depreciación generalizada del dólar contra algunas divisas.

También factores internos le han dado algo de fortaleza del peso mexicano, como es la ratificación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá por parte del Senado de Estados Unidos. Lo anterior genera mayor nivel de confianza entre los inversionistas.

El especialista de la intermediaria financiera consideró que es muy adelantado proyectar si el peso logrará sostener estos niveles por largo tiempo, pero sí considera que seguirá manteniéndose estable, por lo menos en el corto plazo.

“Existe un carry trade muy atractivo y eso permite que en la estructura global de tasas de interés, el inversionista internacional busque un rendimiento positivo, aunado a la aprobación del T-MEC en Canadá, eso estaría ayudando a que algunos procesos de inversión posiblemente se reanuden, lo cual ayudaría a reactivar la actividad económica”, consideró Hernández.

Pero, además, eventos internacionales de riesgos, como las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como el Brexit, han llevado que muchas de las primas de riesgo nacional empiecen a bajar, por lo que las valuaciones hacia las divisas se vean beneficiadas.

Entrada de flujos

“En el último mes lo que hemos observado es que ha habido una recuperación de momento en la inversión de bonos nacionales, han entrado flujos extranjeros en este tipo de activos buscando este diferencial de tasas, además de que las perspectivas de riesgo han mejorado”, explicó el analista de Masari.

Pero también la entrada de flujos ha venido en las reservas internacionales, de las manufacturas, así como de las remesas.

Carlos Hernández consideró que ciertas empresas en Bolsa que tienen deuda en dólares pueden verse beneficiadas actualmente por la cotización peso-dólar, puesto que pueden optar por repagar deuda y también aprovechar que el  costo de los intereses se ve reducido.

judith.santiago@eleconomista.mx