Los Fideicomisos de inversión y bienes raíces (fibras) industriales sufrirían de cumplirse las amenazas de imponer aranceles a las exportaciones de los productos mexicanos a Estados Unidos, pero el efecto negativo se compensaría con la depreciación del peso ante el dólar porque gran parte de sus ingresos están dolarizados, coinciden analistas del sector.

Para estos vehículos que rentan bodegas, naves y parques industriales a empresas del sector manufacturero, la afectación estaría en el sentido de que parte de sus operaciones se enfocan a los mercados de manufactura y de exportación, en el norte y en el Bajío de la República Mexicana, expone el área de Análisis de Actinver.

Fibras como Macquarie tienen alta vulnerabilidad porque 76% de su mercado abarca el norte y Bajío; la exposición de Prologis es 48% y mayor presencia en el norte; y las operaciones Terrafina se enfocan en 83% en el norte y Bajío.

El nuevo capítulo de tensiones comerciales que el gobierno de EU abrió el jueves en contra de México también es vista como una oportunidad para invertir en fibras en el largo plazo, coinciden los especialistas de Barclays.

“Dado que el posible aumento arancelario de 5% afectaría la competitividad de los productos manufacturados mexicanos, el peso más débil podría funcionar como una compensación parcial. Para los inversionistas a más largo plazo, esto podría abrir la puerta para agregar posiciones con valoraciones más atractivas”, señalaron.

Sin embargo, añadieron que a corto plazo las tarifas arancelarias más altas probablemente impactarían negativamente la confianza de los inversionistas de fibras, como sucedió cuando entró en nuevas negociaciones el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“De manera similar a los esfuerzos anteriores de renegociación del TLCAN, es probable que los inversores adopten un enfoque cauteloso dado el aumento del riesgo, incluso si el desempeño operacional sigue siendo sólido y no se ve afectado por las nuevas tarifas”, detallaron.

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