El fabricante italoestadounidense de automóviles Fiat Chrysler (FCA) anunció este miércoles un beneficio neto de 24 millones de euros (unos 29 millones de dólares) en 2020, lo que demuestra que el grupo resistió a la crisis del coronavirus en el sector.

Este beneficio es, sin embargo, inferior al registrado en 2019 (2,700 millones de euros). En el último trimestre de 2020, el beneficio de FCA, que se fusionó a mediados de enero con el francés PSA, alcanzó 1,560 millones de euros, una caída del 1 por ciento.

La facturación anual del fabricante de marcas como Fiat, Jeep, Chrysler, Maserati, Alfa Romeo o Ram cayó un 20%, hasta los 86,670 millones de euros (104,675 millones de dólares). En el último trimestre cayó un 4%, a 28,580 millones de euros.

El constructor vendió 3.43 millones de vehículos el año pasado, una caída del 22%, "debido a las perturbaciones en la producción y en la demanda" generadas por la pandemia del coronavirus.

En el último trimestre, en cambio, las entregas alcanzaron niveles similares al mismo período de 2019, en unos 1.16 millones de unidades.

La unión entre FCA y PSA dio luz a Stellantis, el cuarto grupo automóvil mundial por número de vehículos vendidos y el tercero por facturación detrás del japonés Toyota y el alemán Volkswagen.