El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Charles Evans, dijo el jueves que su opinión sobre la tasas de interés en el 2016 era consistente con dos incrementos y advirtió que la política monetaria debe tomar en cuenta el potencial de un más bajo crecimiento económico en el largo plazo.

Creo que la política apropiada es consistente con algunos de los puntos más laxos de los gráficos, dijo Evans, en referencia al rango de las proyecciones económicas que las autoridades de la Fed han dado para la tasa de interés referencial para finales de este año.

La estimación promedio de la Fed es de cuatro alzas de un cuarto de punto este año, pero Evans está dentro de los miembros más cautos y ve riesgos inclinados hacia la baja.

Desde mi perspectiva, los costos de subir la tasa de fondos federales muy rápido superan por lejos a los costos de remover la expansión monetaria muy lentamente, agregó en comentarios preparados para una presentación ante una asociación de banqueros en Madison, en el estado de Wisconsin.

La Fed subió las tasas de interés en diciembre, la primera alza en casi una década.

Evans no es un miembro con derecho a voto en el comité del banco central estadounidense, que fija la política monetaria.

Más veces

En contraste, el presidente de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, dijo que la Reserva Federal podría necesitar subir las tasas de interés más de cuatro veces este año si los precios del petróleo se estabilizan, el dólar frena sus avances y la inflación se acelera hasta la meta de 2% del banco central.

Confía en que la inflación, que se ha ubicado por debajo del objetivo de la Fed por casi tres años, se aceleraría pronto a menos que la economía sufra un revés inesperado.

El funcionario añadió que las cuatro alzas de tasas que la Fed espera sean necesarias este año, porque quedarían cortas si la inflación avanza rápidamente hacia la meta de 2%, una vez que los precios del crudo toquen fondo y el valor del dólar repunte con fuerza.

Podría requerirse una senda de política (de ajuste) más agresiva, dijo Lacker, y añadió que veía señales incipientes de un mayor ritmo en el crecimiento de los salarios.