Los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) se perfilan como el siguiente emisor de bonos verdes en México.

Desde el 2013 ha impulsado programas de financiamiento enfocados en promover la sostenibilidad de los negocios en el sector agropecuario, todo ello bajo el amparo del Plan Nacional de Desarrollo Sustentable 2012-2018.

El gran reto para ser un emisor de bonos verdes es que exista reconocimiento de mercado y que comiencen a compensarlo con algún beneficio, como puede ser en tasas de interés , consideró Ernesto Fernández, director técnico de Pesca y Redes de Valor en Fira.

Los bonos verdes son instrumentos de deuda que se emiten para recabar recursos entre inversionistas para financiar proyectos sustentables que ayuden a reducir los efectos del cambio climático.

En el 2013, FIRA registró una cartera de 4,100 millones de pesos en proyectos sostenibles. Este monto con el tiempo se ha incrementado hasta los 7,545 millones de pesos, alcanzados a finales de diciembre del año pasado.

Para el 2018 la meta es crecer a 7,850 millones de pesos; sin embargo, podríamos superarla para llegar a alrededor de 9,000 millones de pesos en proyectos sostenibles , proyectó Ernesto Fernández.

FIRA otorga fondeo a intermediarios financieros bancarios y no bancarios, así como servicios de garantía para programas relacionados con la agricultura, agroindustria, ganadería y pesca, entre otros.

La institución cuenta con cuatro programas para promover prácticas sustentables, como son la generación, aprovechamiento y uso de energías renovables, la producción sustentable de bioenergéticos, cultivos orgánicos, la producción y uso de bioinsumos.

A través del programa Fonaga Verde da garantías a créditos para el desarrollo de sectores agropecuario, forestal, pesquero y rural.

Con él respalda el financiamiento de proyectos que ayuden a mitigar el cambio climático, a producir energías renovables, a ser eficientes en el uso de la energía y agua, y para detener la deforestación.

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