Los inversionistas extranjeros se están deshaciendo de sus posiciones en la deuda soberana mexicana, debido a la incertidumbre y deterioro en la calificación crediticia del país por parte de las agencias calificadoras Moody’s, Fitch Rating y S&P, así como por el continuo refugio de los inversionistas hacia instrumentos más seguros como los bonos del Tesoro, consideró Alejandra Marcos, directora de Análisis de Intercam Banco.

En abril los bonos del gobierno en manos de extranjeros cayó a su nivel más bajo desde igual mes del 2014, puesto que el valor total de activos descendió a 1.89 billones de pesos, equivalente a un -6.01%  respecto a marzo. Con ello, los extranjeros se deshicieron de un total de 121,244.72 millones de pesos.

Según analistas, la salida del capital extranjero de los bonos de gobierno ha sido histórica y se encuentra en su pico más alto. En lo que va del 2020, el saldo neto registra salidas por un total de 250,987.22 millones de pesos por parte de extranjeros, lo que representa una caída de 11.68% con respecto al cierre de 2019.

Alejandra Marcos dijo que la salida de capitales extranjeros también ha estado influenciado por el aumento global de la aversión al riesgo, dado “el brote de la epidemia de coronavirus que nubló particularmente el panorama para la segunda mayor economía de América Latina”.

Jorge Gordillo, director de Análisis de CI Banco explicó que la salida de capitales en bonos de gobierno se explica por el pánico en los mercados financieros que se agudizó con la crisis sanitaria por el Covid-19, la cual ha desalentado el crecimiento económico global y por el recorte a la nota soberana.

En marzo, S&P Global rebajó la nota soberana de México a “BBB” desde “BBB+” y en abril Moody’s recortó la calificación de ‘Baa1’ desde ‘A3’, con perspectiva negativa y Fitch también ajustó a ‘BBB-’ desde ‘BBB’, con perspectiva estable.

Gordillo destacó que México no es el único país que está perdiendo capital financiero, en general, todos los mercados emergentes están viendo salidas importantes porque los inversionistas, se están moviendo hacia activos menos riesgosos, están comprando bonos de Estados Unidos y dólares.

Aún con el reciente recorte en la tasa de interés por parte del Banco de México, a 5.5 desde 6%, sigue siendo atractivo invertir en el país en deuda de gobierno, por lo que el directivo de CI Banco descartó que este ajuste a la tasa de fondeo sea un factor que detone una mayor salida de capitales.

Alejandra Marcos dijo que “la tasa mexicana sigue siendo atractiva al margen de los recortes que ha hecho el organismo central y los que pudiera hacer en el futuro. Ello tomando en cuenta que las tasas en el mundo desarrollado e inclusive entre otras economías emergentes se encuentran en cero o en terreno negativo en términos reales”.

judith.santiago@eleconomista.mx