El triunfo en las inversiones el próximo año es incierto por definición. Pero existe un consenso de expertos que apuntan cinco activos que sugieren una avalancha de dudas.

El diario FE Trusted menciona varios con los que la posibilidad de ganar es muy limitada; entre ellos, la deuda soberana, los fondos cotizados de renta fija, la Bolsa europea, la deuda high yield ligada al petróleo, y el oro.

Deuda soberana

La renta fija pública ha experimentado, salvo contadas excepciones, pérdidas importantes de la rentabilidad. El bono español a 10 años se mueve en el entorno de 1.6%, mínimos históricos, y para obtener 3% es necesario acudir a la deuda a muy largo plazo, a 30 años.

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), es el principal artífice de este desplome de los rendimientos, con sus anuncios de medidas no convencionales, que incluirán las compras de deuda soberana en el 2015.

Juan Gómez Bada, socio y director de la Eafi Avantage Capital y gestor del fondo Avantage Fund, desaconseja invertir en renta fija pública.

Asegura que ha bajado la presión sobre los bonos estatales a corto plazo porque los ingresos públicos se han recuperado y ya no será necesario emitir deuda para rescatar más bancos .

Pero advierte que en el largo plazo puede haber inflación o quitas: El mercado no recoge ninguna de estas dos opciones y sólo se fija en el corto plazo .

Fondos de renta fija

Uno de los activos con los que hay que tener cuidado de cara al 2015, según FE Trusted, son los fondos cotizados (ETF, por su sigla en inglés) vinculados a la evolución de renta fija. En realidad, la recomendación supone concretar el consejo general de que hay que tener cuidado extremo con la renta fija: con la deuda en general y con la pública en particular.

Richard Scott, cogestor de PFS Hawksmoor Distribution and Vanbrugh Funds, advierte que no hay que dejarse llevar por la tendencia de invertir a cualquier precio en ETF, especialmente en los expuestos a deuda de alto rendimiento (bonos basura o high yield).

Bonos vinculados al petróleo

En concreto, la deuda high yield vinculada a proyectos petrolíferos es la que puede resultar más dañada si se mantienen los actuales precios del crudo o incluso continúan bajando.

Con el aumento del precio del petróleo puede aumentar la tasa de impagos en deuda de alta rentabilidad de Estados Unidos, donde entre 15 y 20% de las compañías con deuda de calificación crediticia de bono basura tiene relación con el sector de energía , considera Andrés Sánchez Balcázar, gestor de Pictet.

Los bonos basura sobre petróleo relacionado con el fracking (técnica para obtener crudo del subsuelo) estadounidense son los que corren más peligro con diferencia y el flujo inversor en bonos podría entrar en caos y llevar a la Fed a descartar la idea de subir las tasas , sentencia John J. Hardy, jefe de estrategias de divisas de Saxo Bank.

Bolsas europeas

La volatilidad en las Bolsas europeas ha contrastado con la voracidad alcista de los índices de Wall Street. Tanto el Standard & Poor’s 500 como el Dow Jones han marcado máximos históricos consecutivos durante buena parte del año. Es más, en la recta final del 2014 se sitúan en récord, con subidas del entorno de 9% en el 2014 para el primero y de 13% para el segundo.

El Nasdaq es el que más subió en el año (más de 14%), pero aun así es el único que no ha alcanzado sus máximos históricos por encima de 5,000 puntos marcados en el punto álgido de la burbuja puntocom, en marzo del 2000. Ahora se sitúa a menos de 6% de esa cota.

Oro

La incertidumbre sobre las materias primas también pasa factura al oro, que cotiza alrededor de los 1,200 dólares la onza, lejos del récord de 1,900 dólares que alcanzó en septiembre del 2011, cuando había estallado la crisis de la deuda europea y volvió a convertirse en uno de los activos refugio más deseados. Ahora la situación económica global se ha clarificado y pierde atractivo como activo seguro.

Carsten Menk, de Julius Baer, advierte que la situación del rublo, que cae alrededor de 40% frente al dólar, puede provocar incertidumbre sobre el oro.