Si tuviéramos que clasificar la inversión en distintos mercados como si fuesen prendas de vestir, tendríamos que decir que en este 2012 los BRIC están out y que actualmente los mercados desarrollados es lo in.

BRIC es el término acuñado hace algunos años por Jim O’Neill, jefe de Administración de Activos de la firma Goldman Sachs, que agrupaba a los principales países emergentes: Brasil, Rusia, India y China.

Este bloque fue rápidamente identificado como el de mayor potencial de crecimiento y después de la crisis como el segmento que sustituiría la gran influencia del decaído consumidor americano en el consumo mundial.

La frase que hemos expuesto al principio suena contradictoria si se piensa que, aún en este momento, los crecimientos económicos en algunos de estos países son los más elevados. Pero, ojo, los mercados no siempre son fieles a los mismos conceptos y, por el contrario, son muy fieles a su percepción.

A cuatro años de que estalló la crisis, los inversionistas globales ven un espectro de rendimientos agotado en varios de estos mercados.

Cada uno tiene problemas particulares. China, sin dejar de ser la estrella del grupo y ya la segunda economía mundial, proyecta que crecerá sólo 7.5% este año.

Nada más que dicho crecimiento representa la tasa más baja de la última década en que ha crecido a tasas superiores a 10% anual.

La disminución en el ritmo de crecimiento será difícil de recuperar si los principales compradores de sus exportaciones (Europa y Estados Unidos) mantienen una excesiva debilidad. Por ello hemos visto que la Bolsa en China lleva tiempo sin presentar un rendimiento favorable.

Recuerde: no sólo la tragedia de Europa está impactando el ánimo de los inversionistas, también lo ha hecho la desaceleración mayor a la esperada en el crecimiento de China y la fuerte caída del precio de muchos bienes básicos.

Como dijimos la semana pasada, el impacto a los mercados es directo. En los últimos dos meses vemos una baja relevante de los precios de los metales, el petróleo y otros bienes.

El crecimiento de los otros BRIC ha estado ligado a la exportación de bienes básicos y sobre todo a su precio.

En Brasil, el crecimiento económico se contrajo fuertemente el año pasado, en que su Producto Interno Bruto creció un magro 2.7 por ciento. La economía brasileña se ha visto afectada por presión inflacionaria y por la fuerte revaluación del real, que impacta la competitividad de su industria. Un mercado que también había sido la preferencia de muchos perdió brilló ante la caída de los precios de principales productos que exporta, la recesión en Europa y sus propios problemas internos.

Rusia resultó afectada por la baja de los precios de los commodities y por sus elevadas valuaciones.

Perder la preferencia de los inversionistas, aunque sea temporal, puede resultar costoso.

Desde la crisis del verano pasado y su posterior recuperación, los índices bursátiles de Estados Unidos, por ejemplo, han tenido un comportamiento bastante mejor que las bolsas de los BRIC.

Sea cuidadoso de respetar la preferencia de los mercados. Los BRIC son países con un amplio potencial y seguramente cualquier asesor le recomendará mantener inversiones en tal segmento, pero por ahora creo que es mejor abstenerse.

*Rodolfo Campuzano Meza es director de Estrategia y Gestión de Portafolios de Invex. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo:

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