Nueva York- El euro avanzó este lunes a un máximo en 11 meses frente al dólar luego de que los inversionistas redujeron sus expectativas de estímulo monetario por parte del Banco Central Europeo, y después de una mejoría en el panorama para España, la cuarta economía de la región.

La divisa compartida por 17 países también amplió su apreciación contra el yen, llegando al máximo desde mayo del 2011, en momentos en que el Gobierno japonés incrementa la presión para que su banco central alivie la política monetaria, contrastando marcadamente con la postura del BCE.

Sin embargo, después de alcanzar un máximo de 11 meses justo por encima de 1.34 dólares por unidad, el euro recortó sus ganancias, presionado por datos que mostraron que la producción en las fábricas de la zona euro cayó por tercer mes consecutivo en noviembre.

El euro avanzaba 0.2% frente al dólar, a 1.3377 dólares, tras llegar más temprano incluso hasta 1.3403, su nivel más fuerte desde fines de febrero del 2012.

Contra el franco, el euro subió a un máximo en 13 meses, y frente a la libra subió a un máximo de 9 meses.

Neal Gilbert, estratega de divisas en FX broker GFT en Grand Rapids (Michigan), dijo que hay una "mayor confianza" entre los inversionistas de que "la economía de la euro zona está yendo en la dirección correcta y la recuperación está en marcha".

El analista agregó que el creciente optimismo puede observarse en las tasas de financiamiento para España e Italia, que han presenciado un descenso en los rendimientos de sus bonos a 10 años.

También ayudó al euro un reporte que mostró una disminución de la dependencia de los bancos españoles del financiamiento del BCE.

Los datos del Banco de España mostraron que el financiamiento neto del BCE cayó a 357,300 millones de euros en diciembre, un descenso de 2.1% respecto al nivel de noviembre. Los préstamos alcanzaron un máximo de 411,000 millones de euros en agosto.

El euro se ha apreciado 1.2% frente al dólar en lo que va del 2013. La mayor parte del avance se logró por el tono optimista de los comentarios que hizo el presidente del BCE Mario Draghi tras su encuentro de política monetaria del jueves.

Draghi sugirió que un recorte de tasas estaba fuera de la agenda por ahora y apuntó a las señales de mejora de la economía de la zona euro y los mercados financieros, estableciendo un tono favorable para el euro.

Algunos estrategas, sin embargo, creen que los impresionantes avances del euro han sido demasiado rápidos, dejando a la moneda vulnerable para una retracción.

La caída de los costos financieros de España e Italia, muy endeudadas, ha calmado los temores sobre la crisis de la deuda, pero el contexto económico de la región sigue siendo pobre. De hecho, la producción de las fábricas de la zona euro bajó en noviembre por tercer mes seguido.

Las palabras de Draghi contrastaron mucho con Japón, donde el primer ministro, Shinzo Abe, dijo el domingo que el banco central debe fijar una meta de inflación de 2% como objetivo de mediano plazo, no de largo alcance.

Esto implica que el banco central debería imprimir más yenes para alentar la economía local, un factor que hacía bajar al yen a un nuevo mínimo en dos años y medio contra el dólar.

Frente a la moneda japonesa, el euro subía 0.5% a 119.56 yenes por unidad, tras haber visto más temprano los 120.13 yenes, récord desde mayo del 2011. La semana pasada ya había ganado más de 3 por ciento.

Por su parte, el dólar avanzaba 0.2% a 89.35 yenes, luego de registrar 89.67, su máximo nivel desde junio del 2010.

ros