NUEVA YORK.- El euro caía el viernes frente al dólar en una sesión volátil, luego de que datos económicos más débiles de lo esperado en Estados Unidos frenaran la búsqueda de riesgo, golpeando las acciones y despertando la venta de la moneda europea tras sus ganancias iniciales.

Datos de Estados Unidos que mostraron una lectura inesperadamente plana para el gasto del consumidor en abril, su menor nivel desde septiembre, pesaron sobre el euro tras la caída de las acciones.

En las últimas semanas, el euro se ha convertido en un buen reflejo del apetito por el riesgo en el mercado cambiario en medio de la crisis fiscal de la zona euro, subiendo y bajando en línea con las acciones globales.

"Los datos de Estados Unidos de hoy no son del todo buenos para las operaciones de riesgo", dijo Vassili Serebriakov, estratega cambiario de Wells Fargo en Nueva York.

En las operaciones de media mañana en Nueva York, el euro caía ligeramente frente al dólar a 1.2361 unidades después de trepar hasta los 1.2452 dólares.

El euro comenzó a perder terreno tras conocerse el informe sobre consumo, con los inversionistas tratando de frenar sus pérdidas en la zona de 1.2330 dólares.

Frente al yen, el euro caía a 112.43 unidades.

El dólar operaba estable a 91.05 yenes, mientras que el índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de monedas, subía a 86,371.

En el inicio de las operaciones a nivel global, el euro avanzó frente al dólar, impulsado por la demanda de fin de mes después de que los inversionistas buscaran cuadrar sus posiciones para mayo, un período en el que el billete europeo vio masivas ventas debido a la actual crisis fiscal en la zona euro.

En el mes, el euro acumula un retroceso de 12 centavos frente al dólar y en las últimas semanas tocó un mínimo de cuatro años de 1.2143 dólares. Actualmente, el billete se encamina a un declive mensual de 6.9%, su mayor caída desde enero del 2009.

Este desplome se produjo a pesar de la red de seguridad financiera de un billón de dólares establecida por las autoridades europeas para evitar los efectos adversos derivados de la crisis fiscal griega que amenazaban con propagarse a otros países de la zona euro, y pese a las medidas de austeridad en España, Portugal e Italia.

"El euro está mostrando señales de estabilización a corto plazo, pero no estamos convencidos sobre la durabilidad de esto", dijo Shaun Osborne, estratega cambiario de TD Securities en Toronto. "De hecho, pensamos que hay riesgos de una mayor caída en el euro en lo que queda del año", estimó.