El euro se depreciaba el viernes frente al dólar y el yen porque los inversores recogían ganancias tras las recientes subidas, aunque podría recortar su descenso si se avanza hacia un acuerdo que evite las alzas de impuestos y los recortes de gastos programados en Estados Unidos.

Un acuerdo por el presupuesto en Estados Unidos sería considerado como positivo para monedas de mayor riesgo, como el euro y el dólar australiano, mientras que un estancamiento o algún inconveniente en las negociaciones para evitar el llamado "abismo fiscal" sería positivo para el más seguro dólar.

El presidente Barack Obama y los líderes del Congreso estadounidense están haciendo un último intento para revivir las estancadas negociaciones, días antes del plazo límite de fin de año, y se reunirán más tarde en la Casa Blanca.

El euro perdía un 0.2% y se negociaba a 1.3210 dólares por unidad, luego de haber tocado un mínimo en la sesión a 1.3164 dólares cuando según los operadores se dispararon órdenes de venta para evitar pérdidas al quebrar el nivel de 1.3170 dólares.

Aunque los analistas atribuyeron parcialmente la caída del euro a la demanda de dólares por fin de año y a la escasa liquidez, también mencionaron que el desarme de posiciones largas en euros pesaban sobre la moneda.

El retroceso del euro ayudaba al dólar a apreciarse a un máximo de dos semanas contra una canasta de monedas. El índice dólar subía a 79.93.

El euro también revertía las ganancias tempranas contra el yen y se negociaba con una caída del 0.3% a 113.68 yenes, después de haber tocado más temprano un mínimo de 17 meses a 114.675 yenes por unidad por expectativas de más estímulos monetarios que seguían presionando a la moneda nipona.

El dólar estaba firme contra el yen y se negociaba a 86.07 yenes por unidad, no muy lejos de un máximo alcanzado más temprano a 86.64 yenes, su nivel más alto desde agosto del 2010.

El yen ha caído más de un 10% contra el dólar en el 2012, lo que lo pone en camino a registrar su mayor caída anual porcentual desde el 2005.

RDS