NUEVA YORK.- El euro caía el martes frente al dólar, ante el cual llegó a tocar un mínimo de cuatro años, en medio de señales de que la crisis de deuda de la zona euro se estaría propagando al sistema bancario.

No obstante, cifras mejores a las esperadas sobre la actividad manufacturera y la construcción en Estados Unidos impulsaban a las acciones y alentaban a los inversores a dejar la seguridad del dólar.

El Banco Central Europeo advirtió el lunes que los bancos de la zona euro enfrentarán hasta 195,000 millones de euros en potenciales pérdidas crediticias en los próximos 18 meses en una "segunda ola" de efectos de la crisis financiera y admitió que ha aumentado las compras de bonos gubernamentales de la zona euro.

"La advertencia del BCE preparó el escenario para las ventas de euros. Los mercados siguen nerviosos y la tónica es negativa", dijo Matthew Strauss, estratega de RBC Capital Markets en Toronto.

A media sesión de Nueva York, el euro perdía cerca de 0.2% frente al dólar a 1.2279 dólares, después de descender hasta un piso de cuatro años de 1,2112.

La moneda única intentó una recuperación y llegó a subir hasta 1,2353 dólares alentada por un repunte de las acciones en Wall Street, tras conocerse que el gasto en construcción en Estados Unidos de abril registró su mayor incremento en casi 10 años y que un índice del sector manufacturero mostró expansión en mayo.

"Hemos visto una recuperación bastante fuerte de las acciones. Esto ayudó tal vez a disipar parte de la aversión al riesgo vista más temprano", dijo Michael Malpede, analista de Easy Forex en Chicago.

Operadores dijeron que se veían órdenes para frenar pérdidas bajo el nivel previo de 1.2143 dólares, mientras que los analistas técnicos destacaron que un quiebre se producía bajo el nivel clave de apoyo de 1.2135, 50% de retroceso frente a la escalada del 2000-2008.

Con el cierre del euro del lunes, el euro registró su sexta caída mensual consecutiva, la secuencia más larga de pérdidas desde la que experimentó la moneda única en 1999, justo después de su lanzamiento.

Las preocupaciones por el crecimiento se fortalecieron dado que la actividad manufacturera de la zona euro se expandió en mayo a un ritmo considerablemente más lento que el máximo de 46 meses de abril, según un sondeo.

"El euro está aún reaccionando a los temas negativos", dijo Ian Stannard, estratega cambiario de BNP Paribas, quien añadió que la rebaja en la calificación de España por parte de Fitch la semana pasada también pesaba sobre la moneda única.

Contra el yen, el euro cedía en torno a 0.2% a 112.04 yenes.

En tanto, Canadá se convirtió en la primera de las siete economías más desarrolladas del mundo (G-7) en comenzar a subir las tasas de interés tras la crisis financiera global, al elevar el tipo referencial el martes en un cuarto de punto porcentual al 0.50 por ciento.

Aún así, el dólar canadiense extendió sus pérdidas frente a su similar estadounidense, debido a que el banco central del país no dio señales de que vaya a seguir subiendo la tasa.