Tras la víspera de las elecciones en México y el virtual triunfo del candidato opositor del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, los mercados mexicanos operaban estables en la mañana del lunes, con la mirada atenta a los sucesos externos, como la caída del sector manufacturero en Europa, Asia y Estados Unidos.

La situación macroeconómica eclipsó el efecto de los comicios electorales, que aún no surtían efecto sobre el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) ni el tipo de cambio.

El comportamiento del índice bursátil en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y del tipo de cambio mostraba en la jornada del día una diferencia comparada con lo acontecido durante los procesos electorales de los pasados sexenios.

Expertos en la materia afirmaron que no esperan una mayor volatilidad o incertidumbre financiera por el momento político por el que atraviesa el país.

Para el peso, el rango esperado por algunos operadores se ubica entre 13.15 y 13.40 unidades por dólar. Mientras que el IPC se espera que opere por encima de las 40,000 unidades, lo que podría desatar una toma de utilidades.

1994: EL PRI SE MANTIENE

Pese al clima político y social que vivía el país en 1994, el IPC no tuvo mayores cambios en las semanas previa y posterior a los comicios electorales donde quedó electo Ernesto Zedillo, esto se originó ya que el panorama que los analistas estimaban no mostró un radical cambio al manejo que había tenido la economía durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

En cuestiones de variación del tipo de cambio, el régimen era fijo, por lo que no tuvo incidencia alguna. Fue a finales de 1994 cuando la Comisión de Cambios de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público y del Banco de México acordaron que fuera determinado libremente por las fuerzas del mercado, es decir, el tipo de cambio flexible o flotante.

2000: CAMBIOS POLÍTICOS MUEVEN MERCADOS

Ante la esperanza de que la llegada de Vicente Fox a la Presidencia, en el año 2000, trajera consigo una renovación en materia económica, política y social, los inversionistas mostraron ánimo por el triunfo del candidato panista, que desbancó al PRI de la silla presidencial luego de más de 70 años en el poder.

El optimismo se reflejó un día después de las elecciones del 1 de julio del 2000, jornada en la que el Índice de Precios y Cotizaciones subió 6.12% para cerrar en 7,373.37 unidades frente a los 6,948.33 puntos registrados en la última sesión antes de las elecciones. En tanto que, la moneda mexicana se apreció 2.71%, una ganancia de 26.70 centavos para cotizar en 9.57 unidades por dólar.

2006: PAN VS PRD, BATALLA QUE TRAE INCERTIDUMBRE

Durante ese sexenio se vivieron las elecciones más cerradas que se han registrado en la historia de México, siendo los principales actores, los candidatos del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón Hinojosa y del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador. El clima de confrontación entre ambos candidatos, mantuvo en vilo a los agentes del mercado.

A inicios de la primera semana luego de las elecciones, el principal indicador bursátil del país, el IPC, registró un alza de 4%, sin embargo, a media semana cayó casi en la misma proporción. Por otro lado el peso se mantuvo estable hasta media semana, depreciándose 1.59% a 11.24 pesos por dólar, la inestabilidad política que vivía el país presionó al mercado accionario y de divisas.

Ese fue el panorama que dominó la semana de víspera electoral en los pasados comicios y que ahora, con el retorno del PRI con Peña Nieto, mantiene una tendencia estable que es dominada por la situación financiera internacional.

RDS