En el periodo de enero al 22 de marzo de 2018, la tenencia de valores del gobierno en poder de extranjeros alcanzó 2.054 billones de pesos, con respecto al cierre de diciembre de 2017 de 2.103 billones de pesos, representó una salida de 32,257 millones de pesos, equivalente a 1,792 millones de dólares, según datos del Banco de México (Banxico).

Los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) fueron los más vendidos por los inversionistas extranjeros, al negociar una cantidad de 23,658 millones de pesos, seguidos por los Bonos M de largo plazo que registraron un monto de 8,025 millones de pesos.

Los Bonos denominados en Udis (Udibonos) también resultaron afectados, luego de que los inversionistas foráneos optaron por deshacerse de sus posiciones al vender una cantidad de 1,431 millones de pesos, además, de los Bondes D que disminuyó la posición en 143 millones de pesos.

La salida de flujos foráneos también se dio en el mercado bursátil mexicano, sobre todo a partir de agosto del año pasado cuando comenzó la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Al cierre de ese mes, la inversión extranjera alcanzaba un monto de 169,969 millones de dólares, con respecto a lo registrado en el segundo mes de este año de 152,847 millones de dólares, lo que significó una caída del 10.10%, equivalente a una salida de 17,122 millones de dólares.

Sin embargo, entre enero y febrero de 2018, en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) existió una migración de recursos de alrededor de 11,218 millones de dólares, de acuerdo con cifras de Banxico.

“En sentido estricto, la salida de inversión extranjera de cartera es mínima como para presionar al mercado de divisas nacional, por lo que difícilmente se pensaría que esto se podría traducir en un desequilibrio”, dijo James Salazar economista senior de CIBanco.

El especialista destacó que se estima una salida de flujos de alrededor del 3% del total de la tenencia de extranjeros, lo cual se considera un porcentaje relativamente bajo e incluso de los riesgos que existían a principios de año se puede decir que la salida no ha sido brusca.

“La verdad es que a principios de este 2018, los inversionistas extranjeros tenían la percepción de que México era una de las economías más riesgosas de los países emergentes, sobre todo por los temas del TLCAN y las elecciones presidenciales”, apuntó el analista de CIBanco.

James Salazar mencionó que la política de alza de tasas de interés que emprendió Banco de México desde hace dos años, ayudó a detener un poco la salida de flujos foráneos del país, tras ofrecerles una mejor tasa que se encuentra 500 puntos base por arriba de los bonos estadounidenses.

Por su parte, el subdirector de mercados financieros de Banco Santander, Salvador Orozco Peña adelantó que la salida de flujos foráneos del país podría intensificarse, sobre todo en mayo y junio, cuando las elecciones presidenciales sean dominadas por un partido de izquierda.

Sin embargo, el experto del banco español anticipó que de firmarse el TLCAN antes de los comicios del 1 de julio, la migración de flujos tendería a detenerse e inclusive podría observarse una moderada entrada de capitales extranjeros.