Hace unos días tuve la oportunidad de estar en una reunión con 600 estudiantes universitarios para platicar de la situación económica que prevalece en México y el mundo. Fue una experiencia sin lugar a dudas interesante, sobre todo para tener una idea más clara de la forma en la que los jóvenes perciben el entorno actual.

Hay dos temas que me llamaron poderosamente la atención en términos de los fenómenos que más interesan o preocupan a los jóvenes.

Por un lado, el sobredimensionamiento de lo que está pasando en Europa y su impacto sobre la actividad económica global; por otro lado, la percepción de que México se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad ante los cambios en el entorno económico mundial.

Me gustaría aprovechar este espacio para comentar algunos elementos que vale la pena tener presentes a propósito de este encuentro.

Habrá que decir primero que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el mundo se expandirá 3.3% en este 2012, cifra modesta pero muy lejos de representar una segunda recesión.

Sin embargo, el crecimiento mundial tendrá catalizadores diferentes con respecto a otras crisis. Las economías avanzadas tendrán un crecimiento modesto y en algunos casos contracciones (Grecia -4.5%, Italia -2.2%, España -1.7%), mientras que las economías emergentes seguirán mostrando un crecimiento más vigoroso, particularmente las asiáticas (China 8.2% e India 7%), reflejando la fortaleza de sus exportaciones y de su demanda interna.

La incertidumbre que prevalece a nivel global y la consecuente volatilidad en los mercados financieros internacionales tiene que ver con los cuestionamientos sobre la verdadera capacidad de recuperación de las economías avanzadas debido a la debilidad de sus finanzas públicas y los altos niveles de endeudamiento.

Esta situación ha obligado a muchos países europeos a la implementación de programas de ajuste caracterizados por incrementos sucesivos en las tasas impositivas, una disminución sensible en sus niveles de gasto e inversión y en el despido masivo de personal gubernamental, situación que contribuirá a incrementar la tasa de desempleo. Resulta desalentador que la tasa de desempleo juvenil (entre 15 y 24 años) duplique la tasa de desempleo general,todos estos jóvenes que deberían de estar generando la riqueza de las naciones hoy se han convertido en una carga social

Por su parte, el bloque de países emergentes enfrenta condiciones mucho más favorables. China ha empezado de nuevo a relajar su política monetaria con el fin de provocar un mayor flujo crediticio, mientras que India continúa creciendo vigorosamente.

En el caso de América Latina, se ha observado un repunte en su PIB impulsado por la mayor demanda de productos primarios. Así, los países emergentes se han consolidado como el motor de la economía mundial.

En Estados Unidos hay signos alentadores de recuperación a partir del último trimestre del 2011. La producción industrial continuó creciendo y la confianza de los consumidores ha consolidado una tendencia a la alza, por la expectativa positiva para los siguientes meses y la mayor disposición para ejercer un creciente gasto en bienes durables, elementos que se han traducido en el fortalecimiento del mercado laboral.

En este sentido, hay que mencionar que la tasa de desempleo en EU en enero pasado disminuyó a 8.3 por ciento.

Esto es una buena noticia para México, ya que la dinámica reciente de la economía estadounidense ha favorecido al sector exportador.

Sin dejar de reconocer que el escenario económico global aún enfrenta retos importantes, habrá que destacar que México cuenta con sólidos fundamentos macroeconómicos. Así que, jóvenes, reconozcamos esta mejor condición de México y trabajemos para construir un país aún más fuerte y competitivo.

*Manuel Guzmán M. es director ejecutivo de Administración de Portafolios y Análisis y Estrategia Económica de Grupo Financiero Ve Por Más.