La retribución a los accionistas aumentó 0.1% en el 2016, según el Henderson Global Dividend Index.

En términos subyacentes, es decir, teniendo en cuenta las fluctuaciones de los tipos de cambio, los dividendos extraordinarios y otros factores, el crecimiento fue de 0.6 por ciento.

Para este año la gestora de fondos prevé un crecimiento subyacente de 3.2% por las mejores perspectivas de crecimiento económico mundial, pero, la apreciación de la divisa estadounidense reducirá el aumento a 0.3%, hasta 1.158 billones de dólares.

El mínimo crecimiento de los dividendos mundiales en el 2016 se ha debido, según Henderson, a cuatro factores: la caída en picada del crecimiento en Estados Unidos, que representa 40% de la remuneración total; los descensos en tasa interanual del Reino Unido, Australia y los mercados emergentes; la apreciación del dólar, y los menores dividendos extraordinarios.

Se reduce en EU

El crecimiento de los dividendos en Estados Unidos se ha reducido a 4.1%, hasta 412,500 millones de dólares, después de que experimentara subidas de dos dígitos en el 2014 y 2015.

El decepcionante crecimiento de los beneficios empresariales, el interés de las compañías por reforzar los balances y la debilidad del sector energético explican la raletinzación del crecimiento. En España la reducción del dividendo de Santander y Repsol pesó sobre el total interanual, desluciendo el avance en las distribuciones de la mayoría de las empresas españolas.

En el conjunto de Europa, donde se distribuyeron 219,000 millones de dólares, el mayor crecimiento se produjo en Francia: 11.8% (9.4% en tasa subyacente), gracias al incremento de 50% en los bancos galos.

En Alemania, por el contrario, se dejó sentir el recorte de 98% del dividendo de Volkswagen tras el escándalo de las emisiones diesel y la cancelación de la retribución al accionista por parte de Deutsche Bank.