Tras la fuerte especulación que se ha vivido en los mercados, el miércoles pasado el USDA salió puntualmente a dar el último reporte del año sobre oferta y demanda, provocando que se interrumpiera la racha alcista que han presentado los granos, para cerrar la sesión en terreno negativo.

Para el jueves, el mercado ya había digerido el reporte y los especuladores aprovecharon las bajas del día anterior para detonar compras los últimos dos días de la semana. Pero vamos a los números.

Para el maíz a nivel mundial, el USDA le incrementó a la oferta total 1.11 millones de toneladas con respecto al reporte de noviembre, para ubicarla en 1,164.42 millones, lo que representa 3.3% más que el ciclo anterior o 37.34 millones de toneladas más, y 161.92 millones más, o 16.15%, con respecto al ciclo 2012-2013.

Por el lado del consumo, le incremento apenas 400,000 toneladas para dejar los inventarios finales en 192.20 millones de toneladas; es decir, 700,000 toneladas más que el reporte anterior, pero casi 20 millones más que el ciclo anterior. Cabe destacar que el mercado esperaba un número cercano a 191.42 millones, por lo que a nivel mundial, el reporte se considera bajista.

A nivel Estados Unidos, el USDA dejo sin modificaciones la oferta total; sin embargo, por el lado del consumo, le subió al rubro de lo humano, industrial y de semillas apenas 250,000 toneladas, dejando el uso para forrajero, etanol y exportaciones sin cambios. Lo anterior nos dejo con un consumo total de 347.23 millones de toneladas e inventarios finales de 50.75 millones de toneladas contra 51.49 que esperaba el consenso del mercado, lo cual podríamos decir que fue neutral.

En América del Sur, el USDA dejó las producciones prácticamente sin cambios con respecto al mes anterior, salvo por el maíz en Argentina, al que recortó 1 millón de toneladas para dejar las estimaciones en 22 millones.

Podríamos concluir que en el caso del maíz, el reporte pasó sin pena ni gloria y sólo viene a confirmar, una vez más, que grano hay mucho; sin embargo, vino a calmar los rumores sobre posibles recortes en rendimientos en ciertas zonas que podrían generar mermas en las expectativas de producción.

En el caso de la soya a nivel mundial, el USDA ubicó los inventarios finales en 89.87 millones de toneladas contra 89.7 millones que estimaba el consenso del mercado, pero por debajo del mes anterior en 410,000 toneladas.

A nivel Estados Unidos, los inventarios finales se ubicaron en 11.16 millones de toneladas, contra 11.62 que esperaba el mercado y 12.25 del reporte anterior.

Finalmente, el trigo fue el que dio la sorpresa, ya que los inventarios finales a nivel mundial se ubicaron en 194.90 millones de toneladas contra 191.75 que esperaba el mercado y 192.90 del mes anterior, mientras que a nivel de Estados Unidos, los inventarios finales quedaron en línea con lo esperado por el mercado en 17.80 millones de toneladas y por arriba de 17.53 millones de toneladas del mes pasado.

Lo que es un hecho, es que grano hay suficiente y que las subidas de precios que hemos visto desde finales del mes de septiembre -el maíz ha avanzado 22.33%, el trigo 22.56% y la soya 13.67% a plazo de marzo- han sido meramente por razones especulativas, por lo que sólo es cuestión de tiempo para que veamos a los mercados recuperar su tendencia bajista.

Asimismo, es importante recordar que todos los mercados están interconectados, y que la fortaleza del dólar, la estrepitosa caída del petróleo y la debilidad del peso jugarán un papel importante en los precios de los granos que venden nuestros productores.

La volatilidad seguirá al tope.

Los veo a mediados de enero en este mismo espacio, pero nos quedamos operando sus coberturas en GAMAA, ¡deseándoles que el próximo año sea el mejor!