Los chinos han comprado mucho oro últimamente, impulsando el precio del metal a la alza, con motivo del Año Nuevo Lunar chino, época en la que el metal precioso se regala a familiares y amigos.

China, el principal consumidor de oro en el mundo, está pagando más que otros inversionistas por la materia prima.

Ello ha ayudado a que los precios del oro se recuperen de niveles mínimos históricos en años.

El volumen de negociación del oro está incrementando en China, y los compradores pagan en torno a 15 dólares más por onza troy que otros inversionistas en el mercado spot internacional, aunque llegaron a pagar 20 dólares más a principios de esta semana, mientras que a principios de diciembre sólo pagaban cinco dólares más por onza y, en octubre, incluso pagaban con descuento respecto del precio spot global.

Esto no significa que el precio del oro esté únicamente subiendo en China.

El metal repuntó la semana pasada, tras el inesperadamente decepcionante dato de creación de empleo en Estados Unidos en diciembre, que alimentó las especulaciones de que la Reserva Federal podría reducir su programa de estímulos más lentamente de lo esperado.

Los economistas han advertido que la estabilidad financiera de China podría verse amenazada por el aumento de la deuda interna, especialmente por parte de la banca en la sombra y por la persistente sobrecapacidad industrial.

En otras partes del mundo, los precios del oro cayeron el miércoles, mientras datos estadounidenses fuertes y perspectivas optimistas sobre el crecimiento global impulsaban al dólar y las acciones, lo que disminuía el interés en el metal precioso.

El oro al contado cedió 0.7% a 1,236,61 dólares la onza.