El café no es una materia prima a la que el inversor promedio le preste demasiada atención. Sin embargo, registra uno de los movimientos más destacables desde inicios de 2014, superando en rendimiento ampliamente a muchos commodities, al registrar una subida del 43.45% en lo que va del año. Su precio ha alcanzado el nivel máximo en 15 meses, registrando en el día de ayer el mayor ascenso en una década.

La suba se ha producido desde mediados de enero, cuando el mercado comenzó a considerar las pérdidas registradas en Brasil, el mayor exportador mundial, debido a que las lluvias en dicho país han estado por debajo de lo necesario.

Los pronósticos indican que las lluvias continuarán por debajo de lo esperado, y esto amenaza seriamente la producción, lo que evidentemente va a impactar en una menor oferta.

Las regiones afectadas por la sequía representan un tercio de la producción mundial. Si tomamos, por ejemplo, el estado brasileño de Minas Gerais, enero ha sido el mes más seco desde 1954.

Esta subida registrada en las últimas semanas ha puesto fin a una tendencia bajista larga y sostenida, ya que el café acumulaba una caída del 65.52% desde mediados de 2011 hasta fines de 2013.

Claramente, la escasez de lluvia en Brasil afectará negativamente el equilibrio de la oferta y la demanda en este mercado, y es por esto que el precio ha reaccionado violentamente.

Además de ascensos en el precio del café, la volatilidad ha aumentado porque evidentemente el mercado no tiene claro cuál será el daño o las pérdidas totales por la escasez de lluvia.

Al momento de escribir este artículo, el commodity continúa registrando subas extraordinarias, y es probable que continúe en la misma tendencia si las condiciones climáticas en Brasil no mejoran.

También, será fundamental estar atentos a los ajustes en las estimaciones de las pérdidas que causará la actual sequía. Actualmente, vemos los niveles de 187-189 dólares como principal resistencia.

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