El peso inició la semana con una caída de 0.82% frente al dólar, con lo que hiló ocho jornadas de pérdidas en las que acumula una depreciación de 5.25%, arrastrado por la aversión global al riesgo generada por la crisis de la zona euro.

Así, el tipo de cambio spot finalizó en 13.6490 unidades por divisa estadounidense, lo que representó para el peso un retroceso de 11.20 centavos; de esta manera, se ubica en su peor nivel desde el 9 de enero pasado; cuando cerró en 13.7174 unidades.

No obstante, en lo que va del año aún registra una apreciación de 2.37 por ciento.

En las últimas semanas el peso ha sido golpeado por la incertidumbre política sobre Grecia, así como por el débil estado de salud del sistema bancario de España.

Las preocupaciones por una probable salida de la zona euro de Grecia, ante las dificultades de formar un gobierno de coalición que siga con las medidas de austeridad para garantizar que el país helénico no caiga en bancarrota, han provocado gran incertidumbre.

Los inversionistas han optado por activos más seguros como los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los bunds alemanes, estos últimos registraron rendimientos mínimos históricos.

De acuerdo con un reporte de Invex, ni siquiera el alza en las tasas de los bonos locales -aunada a la baja de sus pares en Estados Unidos, que resultó en una ampliación en los diferenciales en favor de México- pudo contener la caída del peso.

No obstante, el consenso de los especialistas espera que, pese a la incertidumbre la inversión extranjera en activos mexicanos se mantenga.

En medio de esto Sergio Luna, director de Estudios Económicos de Banamex, dijo: Ya hemos estado aquí en términos de volatilidades y creo que, afortunadamente, lo que se ha probado es que no tienes impactos tan importantes en el largo plazo, ya sea en términos de inflación o de posiciones .

Por su parte, Invex mantiene su expectativa para que el tipo de cambio cierre el año cerca de los 12.60 pesos por dólar, ya que el entorno de inflación, el crecimiento de la actividad productiva, la solidez de la demanda interna, la situación de las finanzas públicas y el elevado monto de reservas internacionales fundamenta el valor de la moneda mexicana.

EURO, EN MÍNIMOS DE CUATRO MESES

En tanto, la divisa única europea perdió 0.57% a 1.2845 dólares, un mínimo de casi cuatro meses, golpeada además de Grecia por un alza en el costo del endeudamiento de España e Italia, así como por una débil cifra de producción industrial del bloque monetario durante marzo.

Con esto, el índice dólar, que mide el valor del billete verde contra una canasta de seis monedas principales, subió por quinta sesión seguida de un máximo de dos meses de 80.69.

Otro golpe para el euro lo asestó la derrota en las elecciones del partido de la canciller de Alemania, Angela Merkel, lo que podría sumarse a la amenaza de las políticas de austeridad en Europa.

Por lo que en medio de cifras económicas débiles y la recesión que enfrentan algunos países del bloque, como España, hay especialistas que esperan que el Banco Central Europeo anuncie nuevas medidas de estímulo, lo que se traduciría en una mayor debilidad para la divisa única.

La amplia demanda de dólares llevó al billete verde a subir contra el franco suizo a un máximo de cuatro meses.

CERRARÁ EL AÑO EN 12 PESOS POR DÓLAR

GRECIA, EL MAYOR RIESGO PARA LA DIVISA MEXICANA

El tipo de cambio seguirá absorbiendo el impacto de la crisis griega y los sólidos fundamentales de la economía mexicana anclarán el retorno de la estabilidad del peso de aquí al cierre del año, coincidieron analistas de JP Morgan y Barclays Capital.

El economista para México de JP Morgan, Gabriel Casillas, mantiene su proyección de que el tipo de cambio cerrará el 2012 en 12 pesos por dólar.

El banco estima que hay 50% de probabilidad de que Grecia abandone el euro y, de confirmarse el evento, coincidiría con las elecciones de México. Considera que los resultados sembrarán optimismo en el mercado, pues se tendrá la expectativa de que ingresará al menos una iniciativa de reforma aprovechando el arranque de la administración.

Con él coincidió Marcelo Salomón, economista para México en Barclays Capital, quien explicó que el mayor de los riesgos que encuentran para nuestro mercado está en la evolución de la crisis griega.

Un nuevo deterioro en la situación de Grecia podría aumentar la aversión al riesgo e incrementar la demanda de bonos del Tesoro y de títulos alemanes, pero este escenario se mantendrá acotado para México, aseguró.

El experto descartó, por ahora, que haya un escenario de Grecia abandonando el uso del euro.

(Con información Yolanda Morales)