La semana que recién terminó cerró con una depreciación de 2.04% o 41.4 centavos para el peso mexicano, al cotizar alrededor de 20.70 pesos por dólar, con lo que perdió terreno frente a esa divisa por tercera semana consecutiva, de acuerdo con Banco Base.

La institución financiera explicó que la moneda ha perdido terreno en ocho de las últimas nueve semanas, lo que tiene que ver principalmente con un incremento de las apuestas especulativas netas en contra del peso en el Mercado de Futuros de Chicago (CME).

Durante la semana comprendida entre el miércoles 6 y el martes 12 de junio, las posiciones especulativas netas en contra del peso se ubicaron en 27,700 contratos, su mayor nivel desde la primera semana de marzo de 2017.

Por otra parte, la demanda por el billete verde se incrementó durante la semana, después de que la Reserva Federal (Fed) decidió subir su tasa de interés en 25 puntos, revisar al alza sus proyecciones de inflación y crecimiento económico para Estados Unidos y confirmar una postura de política monetaria más restrictiva.

La Reserva Federal reiteró que aunque los riesgos para el panorama económico parecen estar equilibrados, no se descarta la posibilidad de que en Estados Unidos se observen presiones inflacionarias adicionales, ante los efectos de la aplicación de aranceles a la importación de bienes provenientes de varios países.

La depreciación semanal del peso se dio a la par de una menor demanda por divisas de economías emergentes y ante el deterioro en el escenario político de Brasil y Sudáfrica, una mayor incertidumbre de la política monetaria de Argentina y el desgaste en las expectativas de crecimiento económico de esos países.

Durante la semana, la paridad peso-dólar alcanzó un mínimo de 20.2743 y un máximo de 20.9605 pesos por dólar.