La pasada jornada comenzó sin información económica relevante que pudiera afectar de forma relevante al movimiento del peso mexicano, donde sólo se reportaron las aplicaciones de hipotecas en Estados Unidos en 4.7% contra 11.9% esperado por el consenso del mercado.

Incluso se tuvo una jornada sin reportes trimestrales de relevancia en los Estados Unidos lo que sigue manteniendo sin un sólido impulso para los mercados financieros.

En México la atención sigue centrada sobre los datos de inflación que se conocerán el jueves, los cuales advierten fuertes repuntes de hasta 0.69% en la primera quincena de enero, de acuerdo con las encuestas, lo que mantiene cautelosos a los inversionistas en la deuda local, los cuales estarán vigilantes a cualquier efecto sobre la reacción a los retiros de estímulos por parte de la Reserva Federal (Fed).

Cualquier percepción de riesgo por la salida de flujos de los emergentes podría habilitar un escenario de riesgos mayor para la moneda, mientras que una salida gradual podría mantener la solides del peso y dar fuerza a los fundamentales que podrían mostrar un mejor desempeño.

En este contexto, la divisa mexicana se negoció entre 13.24 y 13.34 pesos por dólar, para cerrar finalmente con una pérdida de 2.80 centavos al ubicarse en 13.323 pesos según el Banxico.

Análisis Técnico

La moneda mexicana mantuvo las señales de riesgo al continuar con el rompimiento del triángulo que tiene su primera zona de resistencia cercana al nivel de 13.30, el cual debe respetar para evitar señales alcistas que ponen objetivos en 13.50, por lo que sugieren precaución. Sólo un regreso debajo de los 13.20 pesos-dólar anularían inicialmente las señales de riesgo, y pondría su siguiente objetivo en 13.09 en un movimiento inicial.

La consolidación sigue moderando la sobre compra en los estocásticos, mientras que el RSI alcanzó niveles de sobre compra y sugieren que un alza sería de corta duración.

*Mario Copca, Analista de Divisas, MetAnálisis.

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