El peso mexicano acumuló una depreciación en el segundo trimestre de casi un 10% motivada sobre todo por una fortaleza del dólar y la incertidumbre en torno al TLCAN.

El peso cotizaba el viernes en 19.915 por dólar, con una baja del 1.04% o 20.50 centavos, frente a los 19.71 del jueves.

La moneda tuvo una sesión volátil previo a las elecciones presidenciales del domingo y llegó a apreciarse hasta las 19.5615 unidades, su mejor nivel desde finales de mayo.

La divisa anotó un avance marginal en junio. En lo que va del año acumula una pérdida de 1.1 por ciento.

En el mercado local de bonos, el rendimiento de los papeles a 10 años bajó un punto base a 7.60 por ciento, igual que la tasa a 20 años que cerró en 7.68 por ciento.