El peso mexicano resulta la segunda moneda más débil de los países emergentes en lo que va del 2017, tras presentar una depreciación acumulada de 5.15% frente al dólar estadounidense, derivada básicamente del efecto que podrían tener las políticas comerciales y migración propuestas por el presidente electo estadounidense Donald Trump hacia la economía de México.

La divisa más depreciada frente al dólar estadounidense es la lira de Turquía, la cual, en los primeros 12 días de operaciones de este año, registra una pérdida de valor de aproximadamente 9.5% para cotizar en 3.8484 liras por dólar.

El rand de Sudáfrica también es de las divisas que no ha podido recuperarse, ya que, en lo que va de este año registra una depreciación de 0.39 por ciento.

otras ganan

Las divisas de economías emergentes que se han fortalecido frente al dólar estadounidense este año son el real brasileño, con una apreciación de 2%, a 3.1986 reales por dólar, mientras el rublo de Rusia muestra una ganancia de 1.9% a 60.0926 dólares y el peso colombiano avanza 1.56% a 2,934.70 pesos por dólar.

Se aprecia

En las operaciones de este jueves, el tipo de cambio peso-dólar logró una apreciación de 0.90% frente al dólar para alcanzar un precio de 21.7025 pesos por dólar en operaciones interbancarias con respecto a las cotizaciones de la sesión anterior de 21.90 pesos por billete verde.

La recuperación de la moneda mexicana se explica en parte por la inconsistencia del discurso de Donald Trump del miércoles en Nueva York, dado que careció de información con relación a su plan de trabajo y a su proyecto de gasto público.

Seguirá perdiendo

El analista de mercado de cambios de Metanálsis, Mario Copca, refirió que el peso mexicano será de las monedas más débiles por lo menos este primer trimestre del año, debido sobre todo a la inquietud que existe entre los inversionistas una vez que el candidato republicano tome las riendas de EU.

El especialista mencionó que existen amplias posibilidades de que las cotizaciones de la moneda mexicana se ubiquen por arriba de los 22 pesos por billete verde, y de ser así, la depreciación podría ampliarse hasta niveles cercanos a 10 por ciento.

Por su parte, el subdirector de mercados financieros de Banco Santander México, Salvador Orozco Peña, anticipó que en el corto plazo, el tipo de cambio peso-dólar se encontrará dentro de un canal ascendente.

Incluso, existe la posibilidad de que rompa nuevamente el precio de resistencia de los 22 pesos por dólar.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx