El oro y el cobre tuvieron ayer una gran jornada en la que registraron importantes alzas, el metal precioso se recuperó después del derrumbe de la sesión anterior, que llevó a los inversionistas a comprar con la esperanza de que la caída se debió a una corrección sana más que el comienzo de un mercado bajista.

El oro al contado ganó 1.5% a 1,721.20 dólares la onza, y los futuros del oro estadounidense ascendieron 10.90 dólares a 1,722.20 dólares la onza.

El repunte se debió a intensas compras, luego de que el miércoles el precio sufriera un descenso de más de 5%, afectado por los tibios comentarios del Jefe de la Fed, que no dio indicios de que en el corto plazo fuera posible una tercera ronda de alivio monetario, esperanza en la que se sustentaba la reciente racha positiva del metal precioso.

La jornada de ayer se caracterizó por una fuerte volatilidad; el precio del oro llegó a tocar un mínimo de 1,649.09 dólares la onza.

No obstante, el metal encontró un impulsó en el mercado accionario de EU, en donde sus principales índices cerraron a la alza, así como en la continua corriente alcista del petróleo.

Analistas esperan que los precios del oro se mantengan estables después de su recuperación de mínimos inferiores a 1,700 dólares.

CHINA IMPULSA AL COBRE

Por otro lado, el cobre en Nueva York subió 1% o 5.20 centavos a 3.9315 dólares la libra, impulsado por datos del sector industrial de China, que dio muestras de que el mayor consumidor del metal evitará una desaceleración económica, fortaleciendo la confianza en los mercados e impulsando el apetito por el riesgo.

El índice de gerentes de compras de China (PMI), que mide la actividad del sector industrial, aumentó a 51.0 en febrero desde 50.5 en enero, debido a que subieron las órdenes de exportaciones por primera vez en cuatro meses.

Débiles datos de la actividad manufacturera de EU y la zona euro limitaron las alzas; sin embargo, no fue suficiente para opacar el ánimo en los mercados de metales y materias primas.