La combinación de buenos datos sobre el desempeño de la economía estadounidense con la certeza de que las políticas de estímulo monetario permanecerán por un periodo todavía largo da como resultado el mejor mundo para los inversionistas globales.

Por ahora, un manejador de fondos que invierta en cualquier mercado financiero tiene claro que puede reasignar recursos hacia activos de riesgo, entiéndase éstos como acciones, bienes básicos o deuda de mercados emergentes y detonar mejores rendimientos, al mismo tiempo que enfrenta un costo de oportunidad bajo.

Los mejores rendimientos no sólo provienen de la mayor demanda, sino que se justifican de alguna manera en datos que muestran una evolución positiva del desempeño de la economía.

A pesar de los numerosos factores de riesgo que aún rodean el ambiente -la crisis de deuda en Europa ha disminuido pero el grave problema de endeudamiento está lejos de resolverse; la desaceleración en China, los temores relacionados con Medio Oriente, el alza de los precios de la energía, etcétera-, la economía de EU ha logrado establecer una pauta de recuperación en los últimos meses.

Por tercer mes consecutivo, en febrero se crearon más de 200,000 empleos en EU. En los últimos cinco meses se registra una recuperación de cerca de 1 millón de empleos. Las ventas de menudeo aumentaron más de 1% en febrero, número elevado para un solo mes. Por su parte, las ventas de automóviles mantuvieron una dinámica de aceleración en el inicio de este año.

Puede haber muchas explicaciones, es probable que el clima benigno que ha habido en este invierno haya provocado un mejor dinamismo de las compras de bienes y servicios. Lo que es un hecho es que los indicadores siguen apuntando para arriba y eso entusiasma a los inversionistas.

Las autoridades son más reservadas. La Reserva Federal (Fed) en su comunicado de política monetaria, emitido el pasado martes, reconoció que hay una mejora; sin embargo, persistió en anticipar un crecimiento moderado para los siguientes meses y una recuperación lenta de los niveles de empleo.

Ya platicamos la semana pasada de la convergencia de posturas muy estimulantes por parte de la mayoría de los bancos centrales en el mundo.

No creo que ahora venga una oleada en contrario por algunos datos en favor por ello, vemos ahora que el mayor riesgo para las mercados es el propio entusiasmo que han adoptado.

Eso, siempre y cuando la racha ganadora -que se mantiene vigente desde noviembre pasado- se sostenga en la misma velocidad.

En sentido contrario, la presencia de un mayor crecimiento está comenzando a detonar los mecanismos que supuestamente debieran moderarlo. En un espacio de tres días, las tasas de interés de largo plazo en EU han aumentado casi 30 puntos base, de un nivel de 1.95% aproximadamente a uno de 2.27 registrado el día de ayer.

Parece difícil que veamos un repunte sostenido de las tasas a esta velocidad; sobre todo, porque las mismas autoridades del Fed mantienen mecanismos de recompra de bonos de plazos largos para mantenerlas a raya.

Sin embargo, es más probable que las autoridades eliminen estos mecanismos si las cosas se mantienen en la misma dirección y también es posible que el mercado se adelante a estos hechos.

La expectativa de un crecimiento muy elevado en EU se topará con la presencia de tasas más altas y a la larga también lo hará con una restricción de tipo fiscal, ello hace suponer que la fuerza de la recuperación tiene un límite. ¿Lo tendrán los mercados??

*Rodolfo Campuzano Meza es director de Estrategia y Gestión de Portafolios de Invex. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: [email protected]

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