La Reserva Federal (Fed) estadounidense eliminó por el momento las esperanzas de mayores estímulos monetarios ante la mejor percepción de la economía, lo que si bien no tuvo mayor impacto sobre los mercados accionarios, sí sobre el dólar, que ayer subió de forma generalizada en detrimento de materias primas y otras monedas alrededor del mundo.

En el mercado se interpreta que una nueva ronda de estímulo es cada vez menos probable, lo que ha hecho subir al dólar y bajar a los bonos del Tesoro , mencionó Intercam en una nota a clientes.

El índice dólar superó los 80 puntos, para ganar 0.5%, aunque el avance más significativo lo tuvo frente al yen al subir a máximos de 11 meses con un alza de 0.2% a 83.91 yenes.

Un alza de los rendimientos de los bonos a dos años a un máximo de alrededor de siete meses y medio hizo más atractiva a la divisa estadounidense.

El fortalecimiento del dólar vino con la caída en los bonos estadounidenses (el alza en sus rendimientos), dada la relación inversa entre precio y tasa.

El rendimiento del bono a 10 años subió 15 puntos base a 2.27%, y el del bono a 30 años, 23 puntos a 3.43%, niveles no vistos desde octubre.

La relación inversa del dólar con el riesgo, si bien no perfecta, finalmente parece haber retomado su curso , dijo Neil Mellor, estratega de Divisas para Bank of New York Mellon al Wall Street Journal.

Jens Nordvig, jefe global de estrategia cambiaria de Nomura, dijo que las inyecciones de efectivo a largo plazo del Banco Central Europeo también cambiaron la dinámica de operación del dólar.

La mejora en el panorama para la economía estadounidense contrasta con la zona euro y Japón, donde la debilidad de sus economías hace más probables nuevas medidas de estímulo de parte del BCE y del Banco de Japón.

Mientras que el dólar tiene una relación inversa con el riesgo, los metales preciosos mantienen una relación directa: si sube el riesgo, sus precios aumentan y viceversa, como se vio ayer. Así, los futuros del oro cerraron en mínimos desde enero 13 al caer 3.6% a 1,642.90 dólares por onza, mientras que la plata perdió 4.2% a 32.18 dólares.

En los energéticos, los futuros del WTI cedieron no sólo por la fortaleza del dólar sino por un reporte de inventarios estadounidenses no tan bueno como se esperaba.

Los futuros cerraron en mínimos de una semana al caer 1.2% a 105.43 dólares por barril.

BOLSAS CIERRAN MIXTAS

Las mejores expectativas económicas de la Fed se conjugaron con los resultados de las pruebas de estrés a los 19 mayores bancos del país para dar lugar a movimientos mixtos en las plazas bursátiles ante la falta de mayores indicadores económicos.

Los índices en Wall Street se mantuvieron sobre máximos multianuales, con el Dow Jones ganando 0.12% y el Nasdaq, 0.03%, aunque el S&P cedió 0.12 por ciento. Se requieren más catalizadores de apoyo para seguir mejorando , indicó Actinver al mencionar que las señales del Dow Jones siguen mejorando.

En este sentido, Intercam advirtió que poco a poco la confianza regresa a las expectativas de utilidades empresariales , aunque ayer fue la salud de la banca lo que destacó al pasar 15 bancos las pruebas de estrés y fallar cuatro; entre ellos, Citigroup.

En México, el IPC concluyó con una caída de 0.13% en 37,971.44 puntos, ante la caída de 1.13% de América Móvil y 0.15% de Grupo México.

Según especialistas de Monex, el mercado permanece en un proceso de consolidación con un soporte en 37,500 puntos y un techo en 38,300.

Si bien se mantienen señales alcistas, Actinver advierte que el avance será gradual.

(Con información de Reuters)

ana.valle@eleconomista.mx