Los efectos del cambio climático están impactando en el crecimiento económico del país y la distribución del ingreso, lo cual impone nuevos retos para el Estado y para las empresas, advirtió el director general adjunto de Emisoras e Información del Grupo Bolsa Mexicana de Valores, José Manuel Allende Zubiri.

Destacó que la falta de acción frente al cambio climático es el reto financiero más importante que los países enfrentan y, particularmente, el costo de la “inacción” para México es altamente significativo, pues representa 6.2% del Producto Interno Bruto a valores actuales.

El directivo refirió, durante su participación en la Cumbre Finanzas Sustentables MX 2018, que la infraestructura para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero para cumplir con las metas de mitigación le costará a México 163,000 millones de dólares entre los años 2016 al 2030.

A pesar de que México emite sólo 1.6% de los gases de efecto invernadero a escala mundial, es uno de los países más afectados por los efectos del cambio climático, debido a su posición geográfica y a su vulnerabilidad frente a eventos extremos como inundaciones, sequías y huracanes.

Por ello, dijo que es momento de impulsar servicios financieros que generen beneficios ambientales y soluciones climáticas.

En este sentido, adelantó que para impulsar el financiamiento “bajo en emisiones” iniciarán con el análisis para ampliar a otros instrumentos de capital la etiqueta verde, como son los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) y el fideicomiso de inversión en infraestructura y energía (Fibra E).

“El reto es crear una oferta amplia de activos de inversión que lleve la etiqueta social, verde y sustentable (...) Se trata de enverdecer el sistema financiero desde todas sus aristas, desde el producto, la banca, el mercado de capitales, los seguros, los servicios financieros y la regulación”, dijo.

A la fecha, emisores mexicanos han recaudado 7,650 millones de dólares con la colocación de 10 bonos sustentables, verdes y sociales, de éstos, siete se han emitido en la Bolsa Mexicana de Valores por 1,300 millones de dólares.

El año pasado se alcanzó una cifra récord de 155,000 millones de dólares en el mercado de bonos verdes etiquetados.