Queridos amigos: del 27 al 29 de enero pasados, tuve la oportunidad de asistir en la ciudad de Miami, Florida, por segunda ocasión, al importante evento El estado de la Industria organizado por el Consejo de Mercados de Commodities (CMC, por su sigla en inglés), donde se dan cita las principales bolsas del mundo que operan commodities, autoridades reguladoras, casas de corretaje, bancos de inversión, productores y consumidores finales, meteorólogos y todos los participantes de la cadena productiva de mercancías o commodities, léase desde energéticos hasta granos, para analizar la situación que enfrentan y atender asuntos del mercado global y temas relacionados con la administración de riesgos.

Dada la grave crisis que vivimos a nivel global, este evento es el lugar para escuchar, de primera mano, la opinión de los expertos y principales actores que influyen en el comportamiento de los precios de las materias primas y la economía global.

Por razones de espacio, me es imposible compartirles toda la información a la que tuve acceso, pero trataré de hacerles un breve resumen de lo que escuchamos.

En el terreno de los granos, se presentaron las dos caras de la moneda. Por un lado, tuvimos al analista Bill Lapp de la empresa Advanced Economic Solutions, que explicó las razones por las que espera una baja en los precios de los granos, mientras que Dan Basse, de AgResource Company, fundamentó una tendencia alcista para los mismos.

Las razones que apoyan una baja en los precios de los granos se basan en los siguientes elementos:

1. Fortaleza del dólar. Cuando el dólar se fortalece ante las principales divisas, los precios de los granos producidos en ese país se encarecen de manera importante. Y dada la crisis que se vive a nivel global, el dólar se ha convertido en un refugio natural para los inversionistas, lo que hace que las exportaciones de granos automáticamente disminuyan y, por ende, las exportaciones caigan, incrementándose así los inventarios y, por lo tanto, ocasionando que los precios de éstos se vean presionados a la baja.

2. Como consecuencia de lo anterior, las expectativas de exportación de maíz estadounidense para el ciclo 2012-2013 se consideran las menores desde el ciclo 1971/72.

3. Siendo el maíz el principal grano producido por la Unión Americana, con 57% de la producción total de granos, es claro que los precios del resto se vean afectados por el comportamiento del maíz. Estados Unidos es el principal productor de maíz a nivel mundial; así, lo que suceda en ese país tiene una repercusión directa en los precios en el resto del mundo.

4. Se espera una reducción de 10% en el consumo de maíz para la producción de etanol, ya que, si bien es cierto que la producción petrolera en Estados Unidos se ha incrementado sustantivamente y se espera que incluso rebase los máximos alcanzados en los 70, la demanda de gasolina ha caído 6% desde el 2007.

5. Dados los buenos precios actuales, se espera un alza sustantiva en la siembra de maíz que está por empezar en marzo.

Con base en lo antes descrito, el señor Lapp considera que los precios del maíz para el último trimestre de este año podrían caer hasta los 208.65 dólares/tonelada, lo que representaría una caída grave de 28% contra el precio en el que cerró el contrato de futuros a marzo del 2013 el viernes pasado.

Para conocer la perspectiva alcista del señor Basse, no dejes de leerme la semana entrante; mientras tanto, toma coberturas, porque lo que es un hecho es que la volatilidad seguirá al tope.?

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. aga@gamaa.com.mx