Pioneer Investments aseveró, a través de un comunicado, que desde el primer mes del año las economías de los países desarrollados toman impulso y los bancos centrales retienen políticas monetarias acomodaticias que amplían el respaldo de los activos riesgosos.

Además, el cuarto fondo de inversión más antiguo de Estados Unidos, indicó que el compromiso de los bancos centrales, de mantener políticas de tasa de interés cero, está llevando los rendimientos y los diferenciales de crédito a bajas prácticamente históricas, empujando a los inversionistas a explotar cada vez más los recursos de valores en segmentos más riesgosos y menos líquidos, como valores sin calificación o préstamos con menos restricciones.

En este sentido, José Castellano, director general y titular de Offshore para Estados Unidos, América Latina y los mercados ibéricos de Pioneer Investments, destacó que no es de sorprender que los mercados emergentes aparezcan como los puntos más flojos, ya que la mayoría de los inversionistas se abstiene de ingresar a los países con altos déficits de cuenta corriente (Argentina, Turquía y otros países asiáticos bajo la lupa) o con incertidumbres políticas que ponen trabas a las reformas económicas atrasadas.

Castellano indica en el mismo informe que, desde 2009, las inyecciones monetarias esporádicas han sido percibidas como estímulos positivos para la economía y, en consecuencia, para los activos riesgosos. Los detalles anticipados de la Reserva Federal sobre el proceso de tapering, de mayo de 2013, no fueron bien vistos para los activos riesgosos, en especial para los mercados emergentes. Por eso, la evidencia tentativa de una economía global más fuerte y un crecimiento uniforme de las ganancias corporativas ayudó a los mercados financieros a sobrellevar los primeros temores sobre el tapering.

La entidad financiera añadió en el comunicado que el escenario económico puede no desenvolverse según lo esperado, también, por los motivos opuestos, si resurgen nuevos riesgos para el crecimiento económico. En este caso, se necesitaría una mayor flexibilización monetaria. Este esfuerzo probablemente resulte ineficaz debido al beneficio marginal decreciente de las nuevas infusiones monetarias, ya que los inversionistas permanecerían, en su mayoría, escépticos a esto. El beneficio podría, incluso, ser menos percibido en los mercadores emergentes debido a que los inversores prestarían una renovada atención a los aspectos básicos débiles.

fondos@eleconomista.com.mx