La agencia gubernamental de energía de Estados Unidos adoptó el crudo Brent como su referencial para los pronósticos sobre el petróleo, en remplazo del contrato local, debido a que considera que no refleja el precio pagado por el petróleo en las refinerías del país.

La Administración de Información de Energía (EIA, por su sigla en inglés) indicó en su panorama anual de energía que estaba abandonando el West Texas Intermediate (WTI) en la Bolsa Mercantil de Nueva York para cambiarlo por el Brent de la InterContinental Exchange (ICE).

La medida anunciada por la EIA refleja la migración que se ha suscitado en el último año de gran parte del mercado petrolero hacia el Brent.

Este cambio fue hecho para reflejar mejor el precio que las refinerías pagan por el petróleo ligero y dulce importado, y toma en cuenta la divergencia de los precios del WTI de los referenciales mundialmente comercializados como el Brent , aseguró la EIA en su informe.

La agencia indicó que los precios del WTI han divergido de otros referenciales de precios debido a la insuficiente capacidad del oleoducto de transportar petróleo desde Cushing, Oklahoma , el lugar en el que los precios del WTI son cotizados.

El Brent se está convirtiendo en la cobertura escogida por los grandes inversionistas, incluso para las empresas de Estados Unidos. El volumen de los futuros Brent y las opciones se han disparado, aumentando la liquidez a expensas del petróleo estadounidense.

PRECIO DEL PETRÓLEO CON TENDENCIA BAJISTA

El viernes, pese a conocerse un informe mejor que el esperado sobre el mercado laboral de EU, el Brent acumuló cinco jornadas de caídas mientras que para el WTI fueron cuatro.

El Brent para entrega en enero cayó 1 centavo o 0.01%, a 107.02 dólares. En la semana, bajó 4.21 dólares o 3.8 por ciento.

En tanto que el WTI para entrega en enero cedió 33 centavos o 0.38%, a 85.93 dólares por barril. En la semana, retrocedió 2.98 dólares o 3.35 por ciento. Los precios del petróleo han caído presionados ante el temor por una reducción de la demanda debido a los pesimistas pronósticos sobre la economía de la zona euro y la incertidumbre sobre un acuerdo fiscal en EU.