Los ETF respaldados por oro (ETF de oro) registraron salidas netas en agosto de 22.30 toneladas, equivalente a 1,3000 millones de dólares, generado principalmente de América del Norte.

De acuerdo con el Consejo Mundial del Oro, el metal precioso enfrentó vientos en contra a principios de agosto, ya que el dólar se fortaleció brevemente y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro pesó sobre los flujos de inversión, lo que provocó un impulso de ventas poco después. 

“Los ETF respaldados en oro son fondos cotizados en dicho metal, un título que está respaldado por el oro vale lo mismo que el metal precioso, aunque no se tenga el metal en físico”, explicó Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base.

Solo en agosto, los flujos de ETF de oro en América del Norte bajaron 32.2 toneladas, cerca de 1,800 millones de dólares, aunque en Europa, mayormente en Alemania y Reino Unido, entraron 9.6 toneladas, alrededor de 550 millones de dólares. Por ello la tenencia de ETF de oro cerró con una baja de 22.30 toneladas en el mundo.

El precio del oro cerró en 1,775.45 dólares por onza, y en lo que va del 2021 registra una pérdida de 6.76 por ciento. El metal precioso se encuentra 9.9% lejos de su máximo de 1,971.50 dólares del 5 de enero.

Los promedios diarios de negociación del oro cayeron a 141,000 millones de dólares por día en agosto, muy por debajo de los niveles de julio de 165,000 millones y el promedio acumulado de 163,000 millones de dólares.

Según el análisis del Consejo Mundial del Oro, “nuestro modelo de desempeño de precios a corto plazo sugiere que la caída de precios en agosto fue impulsada por cambios en el impulso y las tasas de interés. A pesar de una recuperación en el precio en la segunda mitad del mes, la fuerte liquidación inicial inesperada de las primeras horas en medio de las condiciones de baja liquidez puede haber inquietado a algunos inversores, lo que ha provocado una reducción de la demanda de inversión”.

“Los bonos del Tesoro compiten directamente con los ETF de oro, ya que son activos usados como refugio ante las presiones inflacionarias. El oro, como cualquier material, no devenga intereses, por lo que a los inversionistas les conviene más comprar bonos”, dijo Ana Azuara.

ariel.mendez@eleconomista.mx