La única conferencia de prensa que tuvo Donald Trump como presidente electo tuvo repercusiones en los mercados accionarios.

En la conferencia realizada el 11 de enero, el republicano arremetió contra el sector farmacéutico e hizo que perdiera 20,000 millones de dólares en apenas 20 minutos.

Tenemos que recuperar la industria farmacéutica. Nuestra industria farmacéutica ha sido desastrosa (...) Nos suministran medicamentos, pero en gran medida no los hacen aquí. Y lo otro que tenemos que hacer es crear nuevos procedimientos de licitación para la industria farmacéutica, porque están librándose de las consecuencias de asesinatos , dijo Trump en conferencia con medios.

La personalidad adoptada por el próximo presidente de Estados Unidos fue explosiva, dijo Armando Rodríguez, analista de Signum Research.

Las empresas afectadas del S&P500 fueron Johnson and Johnson, Pfizer, Merck, Amgen, AbbVie, Bristol-Myers Squibb, Gilead, Celgene, y Eli Lilly, informó Fortune en su momento.

El ETF (Exchange Traded Fund) SPDR, que engloba farmacéuticas, perdió cerca de 3% en dicho día.

Lo que me pareció sorpresivo fueron estas medidas que posiblemente tomará con empresas relacionadas con el sector salud. Fue relativamente nuevo y también fue sorpresivo que el mercado descontó los precios , explicó Armando Rodríguez.

El mercado accionario no fue el único que sufrió volatilidad en la conferencia del miércoles pasado. Es de resaltar la susceptibilidad mostrada por el peso mexicano cada vez que se hacía referencia al muro o a la política comercial. El peso rebasó los 22 pesos por billete verde al inicio de su comparecencia con comentarios sobre empresas automotrices , explicó Alejandra Saldaña, de Ve por Más (BX+), a través de un análisis.

Trump tomará protesta como el 45° presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero. Los temas que ha prometido dar prioridad es construir un muro entre México y Estados Unidos y revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Poco ánimo en Davos

La economía mundial está en su mejor momento de muchos años. Los mercados bursátiles viven un auge, el precio del petróleo sube de nuevo y el riesgo de una desaceleración brusca de China un profundo temor hace sólo un año es menor.

Aún así, no hay ánimo de celebración entre los líderes políticos, empresariales y de las finanzas que realizan su peregrinación anual a los Alpes suizos para el Foro Económico Mundial en Davos.

Bajo el barniz del optimismo por el panorama económico hay una aguda ansiedad por un clima político cada vez más tóxico y una profunda sensación de incertidumbre que rodea a la Presidencia de Donald Trump, quien asumirá el liderazgo de la mayor economía del mundo durante el último día del foro.

El consenso el año pasado había sido que no existía posibilidad de que Trump fuera elegido. Su victoria, apenas meses después de comicios en que el Reino Unido decidió dejar la Unión Europea, fue una bofetada a principios que les son muy queridos a la elite de Davos: la globalización, el libre comercio y el multilateralismo.

Trump es la personificación de una nueva cepa de populismo que se contagia por todo el mundo desarrollado y que amenaza el orden democrático liberal de la posguerra. Con elecciones a la vuelta de la esquina en Holanda, Francia, Alemania y posiblemente en Italia, el nerviosismo entre quienes llegan a Davos se percibe claramente.

Independientemente de cuál sea tu visión sobre Trump y sus posiciones, esta elección ha creado una muy profunda sensación de incertidumbre que proyectará una larga sombra sobre Davos , dijo Jean-Marie Guéhenno, presidente de International Crisis Group, un centro de estudios especializado en la resolución de conflictos. (Con información de Mario Calixto y agencias)

mario.calixto@eleconomista.mx