El dólar subió cerca de un dos por ciento contra el euro este jueves, cuando preocupaciones por una desaceleración económica global, reflejada en la brusca caída de los mercados de materias primas, llevó a los inversionistas a abandonar activos de riesgo y refugiarse en el billete verde.

El retroceso en las materias primas también golpeó a las monedas de países exportadores como Australia y Canadá.

La baja del euro, que tuvo su peor día contra el dólar desde agosto del año pasado, fue impulsada por comentarios del presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien sugirió que era improbable que las tasas de interés de la zona euro suban el próximo mes.

La moneda única europea cerró en 1.4541 dólares por euro, una baja de 2.84 centavos respecto al cierre del lunes.

Pero el impacto de los comentarios de Trichet fue eclipsado por la caída en los precios de la energía y los metales tras débiles cifras de la economía estadounidense.

"Es claro para nosotros que el mercado fue atrapado con posiciones fuera de lugar y enfrentando un aluvión de datos de crecimiento y riesgo negativo", dijo Steven Englander, jefe de estrategia de tipo de cambio de G-10 de CitiFX en Nueva York.

Tras caer hasta los 1.45100 en la plataforma electrónica EBS, el próximo nivel clave para el euro sería de 1.4455 dólares.

POSPONEN ALZA TASA BCE

La caída del euro llegó luego de que el BCE dejara su tasa de interés de referencia sin cambios, como se esperaba, en 1.25%, pero fue impulsada por los comentarios de Trichet en los que no utilizó la frase "estrecha vigilancia" cuando se refirió a la inflación, sugiriendo que una nueva alza de tasas del BCE no sucedería en junio.

En el pasado, el BCE normalmente ha usado esa frase para anticipar un alza de tasas al mes siguiente.

"Antes de la reunión del BCE, el mercado estaba dividido sobre si la próxima alza sería en junio o en julio, pero Trichet dejó claro que el que el banco no incrementará los tipos en la reunión de junio", estimó Frank Hansen, economista senior en Danske Bank en Copenhague.

Antes de la reunión del BCE, los mercados habían incluido en los precios 40% de probabilidades de un alza en junio. Ahora, esta opción ha descendido a casi cero, mientras que la probabilidad implícita de que haya un incremento en julio era ahora de 75%, según analistas.

Frente al yen, el euro cayó 2.5% a 116.49 yenes, su peor desempeño desde junio.

Sin embargo, algunos analistas creen que el declive del euro es sólo un respiro y que la moneda única se encamina hacia los 1.50 dólares en un plazo bastante corto, al revertirse los flujos de refugio seguro hacia el dólar vistos durante la crisis financiera.

Contra el yen, el dólar cayó por debajo de los 80 yenes por primera vez desde el 18 de marzo, el día en que los principales bancos centrales intervinieron para frenar a la moneda japonesa después de que ésta tocara un máximo récord.